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domingo, 20 de mayo de 2012

La Phármaco

miyoespectador.com con la danza            ESTRENO

 
Sed Erosiona. Cía. La Phármaco.

 Viernes 25 y sábado 26. 

Teatro Echegaray. Málaga.


miércoles, 13 de abril de 2011

Ética, Lírica, Retórica y Plasticidad

 Ethos, Logos y Pathos


9, 10 y 11 de Abril
 
Los 7 Peca2 Capitales
Teatro-Danza-Arte Digital

Intérpretes
Actriz: Antonia Zurera
Bailarines: Lucia Vázquez, Ivan Amaya, María J. Villar y Juan Melchor
Creación coreográfica: Colectiva
Idea original, espacio escénico, imagen y selección musical: José María Roca
Dirección: Gema López y José María Roca


Este sábado tuvimos la suerte de contemplar la última propuesta de Producciones imperdibles. Y uso el verbo contemplar porque creo que es el que mejor define este espectáculo. Se trata de una obra puramente contemplativa, donde lo más relevante es su belleza plástica y lo más notorio su carácter ilustrativo.

domingo, 10 de abril de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Una experiencia profunda y dual

XVII Ciclo de Música Contemporánea de Málaga
(Dedicado a Jesús Villa-Rojo )
AQUA.
Idea original y piano: Ricardo Descalzo
Escenografía y danza: Eva Narejos
Diseño y pintura de telas: Anabel Sáez

Teatro Cánovas. Lunes 17 de Enero

Aqua nace en la mente de Ricardo Descalzo, allá por el otoño de 2004, de la mano de una serie de obras musicales con el agua como pretexto y soporte inspirador, que llamaron su atención por diferentes motivos. Confeccionó un programa aglutinador de todas ellas y para completarlo propuso a compositores amigos la creación de piezas ad hoc.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Borom Tamba


Bámbara Fó
Por Miguel A Barba



Lugar:Auditorio de Diputación. Sábado 9 de octubre de 2010.

Cheikh Montero, percusionista (Djembé y Balafón) y director. Vanesa Sy, Bailarina, corista y coreógrafa. Matar Cámara, percusionista.y bailarín. Walty Nang, bailarina, corista y cantante. Yilamaha Coulibaly, bailarín, cantante y coreógrafo. Mamme Sonko, bailarina y corista. Ibrahima Gueye, percusionista. Djiby Cámara, percusionista y bailarín.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Comienza el ciclo de danza



El Echegaray abre sus puertas a la danza con un ciclo de cuatro espectáculos
Hoy "In vino veritas" de La Hojarasca a las 21 horas


El espectáculo de esta noche, "In vino veritas", comienza en la calle y, como se deduce del título, el vino es el "leiv motiv" de esta creación firmada por la compañía La Hojarasca.

jueves, 13 de mayo de 2010

DAMEN UND HERREN AB 65



Crónica de cine y danza por Maite Serrano
Clausura del homenaje a Pina Bausch

El homenaje que el Teatro Cánovas viene desarrollando a la desaparecida Pina Bausch se clausuró en jueves día 6, con la proyección de “DAMEN UND HERREN AB 65, que estuvo precedida de una mesa redonda en la que participaron profesionales de la danza malagueña como Meike Schönhütte, fundadora de la compañía Bytedanza, y su nuevo proyecto "Dansehotel", y colaboradora de "mi yo espectador",  Diego Arias, fundador de la compañía Rea Danza,  Thomé Araujo, coreógrafo y fundador de la compañía Málaga Danza, Pablo Lomba, bailarín de la compañía de danza de Fernando Hurtado y Amalia Cabezas, profesora de danza contemporánea del Conservatorio Profesional de Danza de Málaga. En dicha mesa redonda actuó como moderador Francisco Corpas.  

Lugar: Sala Gades, Jueves 6 de mayo de 2010
Título del reportaje: Damen und Herren ab 65 (Damas y caballeros a partir de 65), 2002 (Alemania). Documental.
Dirección: Lilo Mangelsdorff. Duración 70’.

El documental narra un proyecto en el que Pina Bausch contó con un elenco que se formó a partir de un pequeño anuncio en prensa: “Se buscan damas y caballeros a partir de 65 años”. La obra puesta en pié por la coreógrafa, con su compañía Wuppertal Tanztheater, fue realizada por 25 personas amateurs y jubiladas y llevó por título "Kontakthof (Zona de contacto)" .

La danza teatro de la Bausch.
Pina Bausch fue la figura más destacada de la danza alemana, y una de las mayores de la danza internacional hasta su muerte a los 68 años, el 30 de junio de 2009. La gran creadora trabaja con sus propios miedos, sus deseos y complejos, su vulnerabilidad. Ésto la lleva a emplear gestos desgarrados en sus coreografías y sus obras se pueblan de crueldad e ironía. Todas sus piezas tratan sobre cuestiones fundamentales de la condición humana y obligan al público a confrontarse con estos problemas: el amor y la angustia, la nostalgia y la tristeza, la soledad, la frustración y el terror, la infancia y la vejez, la muerte, la explotación del hombre por el hombre, la memoria y el olvido.

La obra y el documental.
El documental muestra cómo 25 personas, jubiladas en su mayoría, que no habían tenido experiencia en el mundo de la danza profesional se enfrentan en el proceso del espectáculo "Zona de contacto" a miedos, tabús y prejuicios y cómo han podido relacionarse con otra mirada y salir de su cotidianidad. Ellos han dado al espectador, la posibilidad de bucear en el erotismo y la ternura, en la tensión entre hombres y mujeres, en la seducción y la soledad o en la transgresión de tabúes. Se han besado, rechazado, seducido, gritado, saltado, desnudado..; en definitiva, han trabajado con empeño para superar obstáculos y ofrecer una belleza fuera de los cánones, una lección de Arte con Mayúsculas y un magnífico documental repleto de humor.


La mesa redonda sobre la danza contemporánea

Amalia Cabezas, bailarina de la compañía DanUt Danza y coreógrafa de diferentes proyectos en Barcelona; en los últimos diez años ha ejercido de profesora de danza contemporánea del Conservatorio Profesional de Danza de Málaga. Estudió Danza Clásica en Cádiz, su tierra natal y no descubrió la danza contemporánea hasta los 20 años.

Meike Schönhütte, conocida en Málaga por su compañía Bytedanza, se ha criado en un pueblecito de Alemania donde desde muy pequeña estudió danza clásica. Nos contó que el primer encuentro que tuvo con la danza contemporánea fue viendo, en la televisión de su país natal, un montaje de Pina Bausch. En ese momento le disgustó tanto que no lo consideró danza. Con 18 años se aburrió del clásico y descubrió la danza contemporánea como algo que tiene unas posibilidades casi infinitas. Desde entonces manifiesta su admiración por el trabajo de Pina Bausch, e incluso en los inicios arriesgados en los que parte del público la abucheaba y en alguna ocasión, la escupió y amenazó.

Diego Arias es fundador de la compañía Rea Danza en Argentina en el año 1991; se instalaron en España en 2001. Con 8 años se ejercita en las danzas populares argentinas y manifestó que tampoco le gustaba la danza contemporánea. En etapas posteriores, se adentra en el ballet, el tango y otras técnicas contemporáneas, incluida la acrobacia, aprendida del circo; su compañía destaca actualmente, por sus espectáculos de danza vertical.

Pablo Lomba, leonés y actualmente bailarín de la compañía malagueña de danza de Fernando Hurtado contó que nunca había visto danza contemporánea; creía que la danza era una cuestión de tutús pero fue con Fernando Hurtado con quien abrió los ojos y descubrió que le gusta esta forma de danzar, que se lo pasa bien y, aunque ha comenzado tarde, sabe que todo el mundo puede encontrar un hueco.

Thomé Araujo, coreógrafo y fundador la compañía Málaga Danza Teatro en 1986, una de las compañías de danza más antiguas de Andalucía. Thomé comienza desde pequeñito en la gimnasia aunque deja esta disciplina a los 16 años y pasa a una escuela de danza. Araujo recibe una beca de la Fundación Mercé Cunninggham y. más adelante, sus coreografías han sido premiadas en el Certamen Coreográfico de Madrid, y en la XIV Feria de Teatro de Palma del Río (Córdoba).

La creación coreográfica.

Para Amelia Cabezas cada pincelada tiene valor, y puede ir de lo concreto a lo vago. Ha aprendido a abstraer el mundo de la danza y a no leer literalmente.

Thomé parte de las emociones, estudia lo imprevisto y desarrolla el racionalismo partiendo de lo universal.

Pablo parte de la necesidad creativa, no busca una explicación aunque algunas coreografías están pensadas.

Meike quiere transmitir una emoción, puede partir de un objeto, de una idea, piensa que la danza es directa y el público tiene la libertad de opinar.

Diego busca la personalidad.


El estado de la danza.

Creen que faltan espacios para la formación de esta disciplina. En ésto han coincidido las cinco personas que componían la mesa y recordaron lo que en su tiempo fue la Nave, un espacio dirigido por Thomé donde todo el mundo tenía cabida.

Meike opina que en este país falta integrar la danza en las escuelas, como ya lo hacen en otros paises vecinos.

Amélia cree que sus alumnas disfrutan del ballet aunque sea algo abstracto, ya que reconocen los códigos propios de la disciplina porque tienen las herramientas necesarias para analizarlo.

lunes, 26 de abril de 2010

Habitar el cuerpo con corazón y mente


Crítica de Danza por Meike Schönhütte
Gelabert Azzopardi Companyia de Dansa ( Barcelona)


Lugar: Sala Gades, sábado 17 de abril de 2010
Obras:"Sense Fi/Conquassabit"
Directores artísticos: Cesc Gelabert/Lydia Azzopardi
Coreografía y dirección: Cesc Gelabert

Ensayo técnico abierto al público y coloquio con el coreógrafo

La Sala Gades abrió, el pasado fin de semana, 17 y 18 de abril, sus puertas con una propuesta muy interesante para los espectadores. El teatro se llenó de jóvenes bailarines, alumnos de diferentes escuelas de danza de la ciudad, y sus acompañantes para ver un ensayo técnico de la compañía de danza Gelabert Azzopardi. Después de una breve introducción de Cesc Gelabert podemos ver como se preparan los bailarines para el espectáculo, adaptando la coreografía al espacio escénico, marcando sus posiciones y las de la escenografía bajo las instrucciones del coreógrafo y director catalán, que cuida todos los detalles para que el espectador pueda disfrutar más adelante de la obra con la compañía en pleno; así, nos "permite compartir un sueño en estado de vigilia" como lo expresa el coreógrafo durante su encuentro con el público.

Quienes han podido asistir a la actividad "Un día con el público" en el Auditorio de la Diputación de Málaga de Calle Pacifico hace unos meses, habrán conocido ya a Cesc Gelabert y su manera tan cálida de acercarse al público para comunicar lo que le mueve. Se nota que le importa compartir su arte y lo primero que explica al espectador, antes del ensayo técnico en la Sala Gades, es lo que significa la danza para el : "habitar el cuerpo con corazón y mente", "saber rellenar la danza con emociones".  Pero sobre todo, afirma que si no se comparte este sueño que se crea en el escenario, entonces no sería arte sino "un señor que baila ocupado consigo mismo" que no dice nada al público. Gelabert  crea un puente importante entre el escenario y la sala de espectadores y se nota en los ojos grandes de las jóvenes bailarinas (algunas apenas tienen 10 años) que han venido a ver el ensayo que se les ha abierto una nueva ventana para observar la danza gracias a la oferta de la Sala Gades y el tiempo tan valioso que se ha tomado el coreógrafo para compartir un momento extra con su público.

"Sense Fi/Conquassabit"
"Sense Fi" y "Conquassabit" son las dos últimas propuestas que ha creado Cesc Gelabert para diez bailarines, entre los que se encuentra el propio coreógrafo.  La coreografía "Sense Fi" ( Sin Fin) de la compañía catalana nos invita al mundo de la sensibilidad y la imaginación como en un viaje al interior del creador, donde los alter-egos de la figura central interpretada por el propio Gelabert toman forma y se desvanecen delante de los ojos de los espectadores como en un sueño. La música original de Pascal Comelade, la destacable iluminación de Mingo Albir y el uso minimalista de los elementos escénicos se funden de una manera perfecta con la creación coreográfica. Cesc Gelabert busca la ruptura de líneas rectas ó las diagonales típicas de la danza clásica para llegar a un movimiento grupal más humano.  Detrás del sumo placer que nos ofrece el espectáculo hay una investigación del movimiento profunda que se refleja por ejemplo en uno de los dúos bailados por Cesc Gelabert y uno de sus bailarines. Las pequeñas diferencias entre un bailarín con la pierna extendida hacía delante y el otro hacía atrás mientras el resto de sus cuerpo parece estar moviendose al unísono muestra la dramaturgia del movimiento ideado por un coreográfo maduro y sensible que sabe contar sus sensaciones con sutileza y delicadez.

Un caballo desmelenado
Cesc Gelabert ha creado su lenguaje artístico propio durante los 25 años de labor con su la compañía Gelabert Azzopardi y ha llevado a su compañía junto con Lydia Azzopardi al nivel de una compañía nacional. Los movimientos, muy particulares que elige Gelabert para sus propias intervenciones en sus coreografías crean un contrapunto con los movimientos pensados para los demás bailarines como lo podemos observar en "Conquassabit". Gelabert es a veces fuerza iniciadora, a veces la calma dentro del ojo del huracán en esta segunda parte de la noche. "Conquassabit" habla de la fuerza rompedora y de la aceleración del mundo exterior. Los bailarines se parecen a caballos desmelenados que interpretan los diferentes estados de un huracán que primero reúne sus fuerzas para ponerse en movimiento, acelera y luego toma un respiro en calma antes de usar su fuerza comprimida para el ataque final. La concepción del espacio escénico que usa una sola tela, la cuál -manejada por los bailarines- cambia el aspecto de cada escena por completo, es más que ingenioso. Los bailarines son una bomba de pasión y vivacidad que se complementa con la calma de Cesc Gelabert que a veces parece ser un maestro de ceremonias del viento.  Muy acertada también la elección de las piezas de música de Händel. "Conquassabit" hace que uno salga del teatro entusiasmado y con ganas de escuchar más Händel, para prolongar esta noche tan llena de expresión y energía.

Como dijo Cesc durante su encuentro con el público antes de la función " ... si el mundo va acelerado y yo estoy en calma, no hay ningún problema". Quizás un buen lema para vivir los tiempos actuales.

jueves, 15 de abril de 2010

La Iglesia en el escaparate



Crítica de danza /Meike Schönhütte
La Iglesia como modelo fuera de producción, a la venta en el escaparate de una sala de exposiciones.


Lugar: Teatro Echegaray, sábado 10 de abril de 2010.
Compañía de Marta Carrasco.
Intérpretes: Alberto Velasco, Anna Coll, Joan Valldeperas, Noemí Padró, Robert González, Mª José Condonet, Adolfo Simón, Carmen Angulo, Raquel Sánchez, Frantxa Arraiza, Asu Rivero, Manuella Marra y Montse Rodríguez.
Escenografía: Marta Carrasco y Pau Fernández.
Vestuario y Maquillaje: Pau Fernández y Rui Alves.
Creación y dirección: Marta Carrasco.

Entramos al teatro y nos dejamos impresionar por la escena de una iglesia solitaria, llena de todo tipo de asientos y sillas que sólo se encuentran en los templos, respiramos un aire barroco y polvoriento, el lugar está vacío y repleto al mismo tiempo. La escenografía ideada por Marta Carrasco y Pau Fernández, funciona como maquina del tiempo ó mejor dicho del espacio; una máquina particular que nos transporta a un mundo que sobrevive desde hace siglos, sin grandes cambios,  y que no necesita actualizar el diseño de sus interiores ni modernizar la ropa de trabajo de sus empleados. ¿No es curioso?

Un apagón de luces breve y por arte de magia, la iglesia vuelve a la vida. La imagen grotesca de un Mozart  travestido de angelote empolvado que se sostiene sobre el altar mayor, apoyado en un cúmulo de su propia grasa, recuerda a la película de Jean Jacques Annaud "El nombre de la rosa". Como figura central, al fondo del escenario vemos al sacerdote dando vueltas como un coche en el escaparate de un concesionario.

Entran los demás interpretes; una mezcla de bailarines, actores y cantantes, como le suele gustar a la coreógrafa Marta Carrasco. Sus vestidos largos de gala recuerdan a la estética de Pina Bausch. Comienza un collage explosivo de imágenes que se mueve entre la ira, el pecado, la sexualidad reprimida, la hipocresía y... amén. Acentuando siempre la discrepancia entre el papel de la mujer en la sociedad y la imágen errónea creada por la Iglesia. Éste es el tema central de un espectáculo que pone a la institución católica en la picota, como uno de los mayores organismos opresores de la mujer en la historia occidental. A la vez, nos muestra la hipocresía de ésta congregación en aspectos relacionados con la sexualidad; un tema muy de actualidad por la salida a la luz de numerosos casos de pederastias en el seno de la propia "Iglesia". Las mujeres se convierten por momentos en "femmes fatales" que marcan sus cuerpos con cruces. La asamblea en el santuario desemboca en ciertos momentos en una orgía salvaje, aunque la apuesta por la provocación que incluye pechos descubiertos, actos de lesbianismo o sacerdotes que se besan con sus sacristanes,  parece muy ajada y obsoleta.

El lenguaje de la Carrasco es claramente coreografico. Un teatro gestual que recuerda a la danza-teatro alemana, sin llegar a la virtuosidad de una Pina Bausch ó Sasha Waltz, pero sí con buen fondo, aunque a veces un poco repetitivo, sobre todo en los personajes de la mujer en rojo y la mujer del pelo "rastafari".  Carrasco crea imágenes fuertes usando aquél vestido rojo ó el pelo rasta de más de dos metros de largo, que sostenido por el cuerpo de baile, ampara al personaje de la caída, en su acto de equilibrio entre el mundo profano y el mundo eclesiástico. Aunque este pelo precísamente recuerda a la obra "Dido y Aeneas" de Sasha Waltz. Desgraciadamente abusa de estás imágenes fuertes repitiéndolas una y otra vez. El ritmo del espectáculo está muy conseguido: a pesar de estás repeticiones y la falta de una coreografía bailada,  el espectador no se aburre en ningún momento.

La obra esta repleta de momentos de humor e ironía. Un poco irritante quizás, que el sacristán les ceda el micrófono a las actrices para su intervención, es algo que seguramente se podría haber solucionado de mejor manera dramatúrgicamente; de la misma manera habría quizás una mejor solución que el uso de las "voces en off" ó el tenor que canta en directo sobre un playback. Las actuaciones de las actrices en los breves momentos con texto, hacen que nos olvidemos de estos fallos por la frescura que aportan al espectáculo. Impactante la escena de la virgen envuelta en plástico transparente, como si fuera una maleta en el aeropuerto ó un trozo de carne en el supermercado, así vemos el símbolo de la mujer creada por la Iglesia.

La mujer pura e inocente privada de su sexualidad se conserva para la eternidad, dentro de este envoltorio que apenas la deja respirar. Esta imagen tan poderosa y sugerente podría haber sido un final fantástico para un espectáculo entretenido y a la vez crítico, que retrata lo eclesiástico como un modelo fuera de fabricación.

Quizás sobran los gritos de la momia envuelta en plástico y la tela que cae para descubrirnos la imagen de una mujer al estilo Frida Kahlo, mientras suena (otra vez) una "voz en off" que relata un texto interminable que habla de la degradación de la mujer por parte de los poderes clericales (para todos aquéllos que todavía no han entendido el mensaje del espectáculo). Este segundo fin podría ser una instalación de artes  ó un performance, pero en este punto de la obra es innecesario y sobra. 

Entre el público del sábado, ha habido disparidad de opiniones, se podían observar espectadores que se levantaban para aplaudir, pero también espectadores que no aplaudían, signo de que éste "DIES IRAE" no deja indiferente a nadie.


Fragmento de"Dido y Aeneas" de Sasha Waltz

viernes, 9 de abril de 2010

Madrid - Barça, el día de la ira



Entrevista de José Antonio Triguero
Compañía de Marta Carrasco
 Dies Irae de Marta Carrasco en la Misa de Difuntos


Fotos: Javier Braojos.
Marta Carrasco nos recibe en el Teatro Echegaray para hacer la entrevista, llega ella, llega el elenco, reencuentro, risas, abrazos, besos y buenas vibraciones; se respira gran compañerismo entre madrileños y catalanes y la actitud de Marta es abierta, receptiva. Mientras comienza el montaje de la obra, tenemos una charla amena cerca de los camerinos, el ruido de fondo y las bromas de los miembros de la compañía nos acompaña. Mozart aguarda la hora de salir a escena esta misma tarde. A las 21 horas se abrirá el telón y mañana sábado a las 20 horas, dos días para la ira en la que será la Iglesia Católica la que salga goleada.

mi yo espectador- En "Dies Irae; en el réquiem de Mozart", obra que presentas hoy y mañana en el Teatro Echegaray, hablas sobre la Iglesia, así que imagino que es inevitable que hables también de la idea de Dios.
Marta Carrasco- No, no, hablamos con Dios en un momento dado; lo que te puedo decir es que no atacamos ni dejamos de atacar a Dios pero a sus corresponsales, a su Iglesia, pues sí; a lo que ha hecho en el pasado, -y en el presente, no hay más que abrir un periódico- cierto tipo de Iglesia; hay gente que seguramente, hace su trabajo y ayuda a la gente, pero ha habido cosas tremendas, sobre todo en el trato a la mujer, la mujer es nada desde el principio, se la ha querido anular, encerrar, quemar, lapidar, asesinar, etc... luego está la inquisición, las conquistas en nombre de Dios...

mi yo espectador- Pero se trata del día de la ira, el juicio final, el dios cruel y justiciero.
Marta Carrasco- Sí, pero lo que he hecho yo es que en lugar de ser el día de la ira del dios justiciero, pues no, es el día de la ira  nuestro, mío, me voy doy ese lujo.

mi yo espectador- Y qué me puedes decir del réquiem.
Marta Carrasco-  Que es una música tan arrasadora, tan absorbente, tan rápida y tan iracunda, que a mí me iba diciendo lo que tenía que hacer, con las pautas que ya tenía pero siguiendo y manteniendo la liturgia de la misa de difuntos que es el réquiem.

mi yo espectador- Podemos encontrar en ti influencias musicales, pictóricas, literarias o cinematográficas, desde Fellini a David Lynch.
Marta Carrasco- Es insconsciente, la memoria colectiva hace cosas; es curioso, porque incluso puedo tener referencias de cosas que no he visto en mi vida, ésto sucede, a mí me interesa y me toca todo, sea artístico o no, ir por la calle, mirar a la gente, mirarles a los ojos, ver como se comporta el ser humano.., eso es lo que me alimenta, más que pintores y demás; pero me importa más "el bicho" y le presto más atención.

mi yo espectador- Vida y obra ¿van juntas?
Marta Carrasco- Juntas. Pero no forzosamente tiene que ser la tuya. "Aiguardent" es un solo de danza que va sobre una alcohólica, yo no soy alcohólica pero lo he tenido muy cerca; hay buena parte de uno en un trabajo de creación, pero a la pregunta que me haces, yo diría que van juntas pero no necesariamente tiene que se la tuya, puede ser que sí o puede ser que no.

mi yo espectador- Entiendo, puedes ponerte en el lugar de otro.
Marta Carrasco- Exacto, con "Aiguardent", ¡cuánta gente me preguntó si era autobiográfico! Pero no, yo no bebo. Y es que es una coreografía muy potente.

mi yo espectador- ¿Teatralidad o danza?
Marta Carrasco- Yo no puedo hacer una cosa sin la otra. Lo que hago es un lenguaje al que no le he encontrado el nombre adecuado todavía, ¡a ver si lo encuentras tú! (Risas) No lo concibo por separado.., y quien dice teatro, danza, dice fisicalidad, objetos, visualidad... y el día en el que necesite cocinar en escena pues lo haré; en realidad, todo lo que me ayude a acercarme más a lo que quiero decir, a lo que quiero compartir, me vale.

mi yo espectador- ¿Piensas en los van a ver tus creaciones?
Es que es muy importante. Yo ésto no lo hago para mí, sino para compartirlo con toda aquella gente que no ha estado durante el proceso de creación y tengo la obligación de que les llegue. Ésto, muchas veces, se olvida y a mí como espectador, me da mucha rabia.

mi yo espectador- Pero no es algo fácil.
Marta Carrasco- Lo que hay que tener es la voluntad de compartir, no me veo con el derecho de hacer un teatro críptico y hermético, así es como lo veo yo.

mi yo espectador- ¿Cuáles son los límites de Marta Carrasco?
Marta Carrasco- No tengo, si el alma me dice que si, yo no me pongo límites.

mi yo espectador- ¿Qué destacarías del espectáculo que veremos en el Echegaray?
Marta Carrasco- El humor, la capacidad de reírme de mí misma para luego poder reírme de todo.


mi yo espectador- ¿Humor irónico o sarcástico?
Marta Carrasco- Los dos (más risas).


mi yo espectador- ¿Cómo hay que venir a ver Dies Irae?
Marta Carrasco- Con una mirada limpia. Y olvídate de si te han dicho que es bueno o malo, provocador o no; tu te sientas y déjate llevar.

Parte del elenco en las gradas del teatro

mi yo espectador- Son trece personas en el escenario ¿cómo está funcionando la obra?
Marta Carrasco- La verdad es que me he pasado tres pueblos pero quería hacer algo con gente de Madrid y Barcelona. Así que he montado un Barça- Madrid que está teniendo buena acogida. Lo estrenamos en octubre y ahora iremos a Torrejón, Oporto, viajaremos a Brasil y tenemos pendiente Barcelona, no podía hacerlo allí y se lo tengo guardado al director del Grec.

mi yo espectador- No es la primera vez que vienes a Málaga, ¿cómo respondió el público en otras ocasiones?
Marta Carrasco- Es un público maravilloso. A ver cómo va ahora, la verdad es que uno se puede ver identificado tan fácilmente en esta obra. Pero nunca se sabe...(risas) En Madrid, en el 20-N, saltó un espectador vociferando, imagino que vendría de Valle de los Caídos.

mi yo espectador- Tampoco será para tanto.
Marta Carrasco- Además nada de lo que vamos a decir es mentira, todo es de una verdad incontestable.

jueves, 8 de abril de 2010

Juicio Final. Mozart por Marta Carrasco.


Avance danza /José Antonio Triguero
La liturgia llega al Echegaray, de la mano de la danza, con la visión irreverente de Marta Carrasco.


Mañana viernes 9 y el sábado 10, "Dies Irae; en el Réquiem de Mozart", danza, teatro y música en un espectáculo profano y ritual.


Marta Carrasco, bailarina de Cardedeu, es una de las creadoras más importantes de la danza; está avalada por premios como el de la Crítica Teatral de Barcelona, dos Premios Butaca y cinco Premios Max de las Artes Escénicas. En 2005 obtuvo el Premi Nacional de Dansa de la Generalitat de Catalunya y, en 2007, fue nominada a la Mejor Interpretación Unipersonal en los Premios ACE de la Crítica de Nueva York.

En declaraciones a El País, en una entrevista realizada en septiembre de 2009 por Omar Khan, director de la revista de danza Susi Q, dijo: "No me propuse el objetivo de que temblara la Iglesia, pero me indigna que se hagan tantas aberraciones en nombre de Dios. La Iglesia me parece tal fraude, tal mentira... ha manipulado tanto y sigue haciéndolo, que me siento libre de opinar al respecto. Con Dios no me meto, tampoco con la fe. Ahora bien, con el instrumento, encuentro motivos suficientes para reírme y burlarme que es lo que más me gusta, el humor es fundamental. Me pregunto si las señoras de Madrid me van a insultar”. 

La coreógrafa y bailarina catalana utiliza la Misa de Difuntos de Mozart para mostrar la mentira de lo verdadero, en una obra en la que hasta el mismo músico zalsburgués es diana de sus dardos.


Son trece los intérpretes, mitad de Madrid y mitad de Barcelona, que poblarán la escena de riesgo y belleza dando lugar a lo que el crítico Omar Khan califica “una misa grotesca y distorsionada como una película de Fellini”. Marta Carrasco se aleja de lo coreográfico y desarrolla un gusto por lo teatral y por lo emocional que da sentido al concepto de danza que practica. Por ello, explica que “la técnica me preocupa según qué cosas. Este Mozart gordo que tengo en el espectáculo no tiene técnica pero se mueve más que cualquier bailarín y no lo cambio por nada. Un bailarín con técnica está bien, pero si no tiene corazón, no me interesa. Para eso me voy a buscar gente en un campeonato de gimnasia”.

martes, 30 de marzo de 2010

Danza en la Caja Blanca


Valoración del Marathon de danza/ José Manuel López Gaona
El pasado viernes, 26 de marzo, hubo en la CAJA BLANCA un interesante efluvio de creatividad



La CAJA BLANCA es un sugestivo proyecto del Ayuntamiento, un espacio para exponer la creación de los jóvenes de Málaga en su faceta artística.

A veces, tenemos la imagen de jóvenes que bostezan en la ciudad. Pero lo que vi en la exposición de los alumnos de Bellas Artes de San Telmo fue la obra de gente muy creativa, que avarician y se identifican con su tiempo. Gente que se consolida en su propio glamour callejero; ellos, abrazados a sí mismos, codiciándose en la ciudad.

Después, el Marathon de Danza. Una sala muy cuidada, aunque críticas aparecidas el 29 de abril de 2009 en el SUR, denunciaban que está mal insonorizado. El show empezó con puntualidad malagueña y tras unos ajustes técnicos a vista de todo el público, ya sentado. Un presentador "friqui" que pedía un fuerte aplauso cada vez que leía, desorientado, algo referente a lo veríamos luego.

Abrió boca la Compañía REA de DANZA, con Diego Arias en la dirección. Nos mostró un interesante y original espectáculo de CONTEMPORANEIDAD. LANA DANCE, que es un club de Baile Deportivo, bailó unas soberbias coreografías, donde podíamos ver el trabajo continuo que les permite exhibir  esa misma técnica. Aprecio mucho el trabajo que hay detrás de ellos, lo que les permite mostrarse de manera tan digna. Muy clásicos y precisos Claudia Teresa Rosa Cobos y Julio Rivas, que nos ofrecieron una creación con música de Frank Sinatra. El Equipo de Danza TERPSÍCORE nos mostró unas muy DELICADAS danzas, mitad tribales, mitad cosecha propia. GENIAL CHICAS. Este equipo me resulto muy sugestivo.

Pero con todo, no me interesa tanto mostrar la técnica de esos “jóvenes”, pues no es el Cervantes ni el Canovas, donde quizás podríamos tener una actitud distinta. Me interesa exponer y amplificar el trabajo de unos artistas que tienen detrás de si un trabajo constante y vocacionado, solo por su amor al arte. La CAJA BLANCA es ese espacio desde donde podemos ver esa labor..; esa sensación de consolidarse, en torno al propio trabajo, de artistas noveles. Aunque no estaría mal cuidar aspectos técnicos como presentadores espontáneos o las distintas instrucciones que se dan los técnicos a la vista de todos los espectadores.

martes, 23 de marzo de 2010

Jesús Pastor Dance Project

Crítica de Danza / José Antonio Triguero
The seasons of the human being

Fotos de Daniel Pérez TC

Lugar: Teatro Echegaray, jueves 20 de marzo de 2010
Obra: The seasons of the human being (Las estaciones del ser humano)

Idea original, coreografía, escenografía y vestuario, textos, interpretación y dirección: Jesús Pastor
Compañía: HUMAN DANCE PROJECT

"The seasons of the human being" es un solo dividido en cuatro partes. Evidentemente corresponden a las cuatro estaciones. Comienza con un nacimiento en el que no se hace esperar una flor para dejarlo aún más claro. Los primeros compases en clave de danza en suelo, están enmarcados en un pequeño y cuadrado tapiz verde. La flor es simbólica y por ello, está falta de metáfora pese al paralelismo entre ella y los primeros años del ser humano. Otro tapiz verde largo y rectangular se descubre al otro lado de la escena, un camino de flores que termina en unos zapatos con calcetines dentro, signo inequívoco de que acabaríamos viendo como el ser nacido se vestiría y se pondría esos zapatos.

Hay que reconocer lo arriesgado de hacer un monólogo de danza, solventado con una gran demostración técnica y una concepción escénica soberbia. A partir de pocos elementos construye mundos certeros haciendo alarde de una estética y un buen gusto envidiables. Primavera, verano, otoño e invierno se suceden ante nuestros ojos de forma contundente. El compromiso de este creador con la danza es imparable en toda la representación. Pero la cosa es que con un punto de partida tan prometedor se podría esperar algo más de complejidad; el discurso narrativo está bien construido pero es demasiado fácil. Así vemos cómo se aplica de manera indecible mientras el espectador no hace el menor esfuerzo para entender lo que va pasando. Por eso cae en la utilización de tópicos y arquetipos poco sugerentes. Paradójicamente, su manera de plantear la danza tiene diferentes planos de lectura que no pueden seguirse con todo interés, a causa de los movimientos ilustrativos o acciones mimadas que utiliza; para definir la torpeza de los movimientos de un niño en la primavera o en las poses de discoteca en el verano, por ejemplo.

De todos modos, aunque hay que luchar contra ese carácter previsible del espectáculo, esta propuesta tiene cotas de muchísima calidad como la escena del autodescubrimiento o las transformaciones que el cuerpo del personaje va sufriendo a medida que crece. La mezcla de movimientos clásicos con evoluciones en descomposición de planos es realmente turbadora, así como su labor en el suelo. Latidos, vuelos, aprendizaje,... la edad juvenil nos traslada a una discoteca, símbolo del periodo de locura de esos años, donde los personajes imaginarios hacen pensar que la propuesta del verano es más interesante que su realización. A pesar de la buena ejecución de movimientos y el buen ritmo final de esa parte, por demasiado inteligible deviene en recreativa.


El otoño está representado por hojas secas. En esta parte se nota más su formación clásica, tal vez por ello, las zapatillas de ballet que calza. La madurez apunta también momentos de tropiezos con movimientos quebrados, acontecimientos de lucha, erosión de la vida, trazar la experiencia con nuestra sangre, la experiencia enterrada en hojas secas... Ahora la idea de madurar gana en equilibrio, placidez y seguridad para reconciliarse con el conocimiento de las cosas, para sobrevivir con ilusión. Camino que escogemos cuando ya está cerca el invierno. Como dijo Nietzsche "la sabiduría tiene algo de decrépito".

La nieve, lanzada desde el techo técnico, anuncia la última estación. La vejez, la enfermedad, la soledad son retratadas con precisión por Jesús Pastor. El vértigo de la proximidad de la muerte rodea al personaje y el bailarín ofrece la parte más cruda, las imágenes más impactantes. Sus movimientos se vuelven acerados; la deseperación, la no aceptación de este último tramo de la vida, se torna en resignación y al final la naturaleza sigue su cauce. "Nuestras vidas son los ríos que va a dar a la mar" que diría Manrique. Volvemos al principio, al embrión primero. Fuego y Agua. La única salida es renacer de nuevo. Morir para que otros nazcan. Pero este último nacimiento, que es un final formal para cerrar el círculo, lo convierte el bailarín en algo muy humano al repartir flores entre el público.

El sudor, la entrega, la respiración y los sonidos que su cuerpo provocaba en contacto con los materiales escénicos acaban por ser compartidos con este bello y último acto de amor; amor a la danza, a la vida y al ser humano.



lunes, 22 de marzo de 2010

El salto Transit Danza



Crítica de danza / José Antonio Triguero
El salto de Nijinsky

Las fotos son de Daniel Pérez TC

Lugar: Teatro Echegaray, viernes 19 de marzo de 2010
Obra: El Salto de Nijinsky
Compañía: Transit Dansa
Bailarines: Julio Andrés Escudero, Damián Federico Cortés, María Garriga, Reinaldo Ribeiro, Daniel Rosado, Isabel Tapias y Sol Vázquez

Música: Javier Gamazao y Marc Álvarez
Idea, coreografía y dirección artística: María Rovira

Tuvimos el placer de ver en el Teatro Echegaray la última propuesta de María Rovira con Transit Dansa, "El Salto de Nijinsky". El salto y el vuelo como punto de partida de una apuesta por la poesía, la elegancia y la sugerencia espacial. Lo cuentan en el programa de mano. En el año 1939 Serge Lifar, bailarín de la Ópera de París, hace una visita a Vaslav Nijinsky, que no danzaba desde hacía 20 años, al siquiátrico donde era tratado a causa la esquizofrenia que le hizo abandonar los escenarios. Lifar le mostró algunos pasos de ballet de sus coreogafías. Y Nijinsky dió un saltó inesperado que inmortalizó un fotógrafo. Es a partir de ese magnífico salto que la compañía catalana crea un espectáculo sobre la memoria. Una pieza que va más allá del mero homenaje al transitar caminos ontológicos en su búsqueda de lo primigenio. Un trabajo de investigación con una calidad artística plena de sugerencias y movimientos.

La coreografía apela a los sentidos de los bailarines y del público. Es a través de las sensaciones que encontramos los impulsos primarios del ser humano; los sentidos nos llevan y nos traen a lo más recónditos espacios.  Esos lugares ocultos en la memoria que algún azar detona. Zonas dormidas que despiertan impulsos ignotos. Convocar estas fuerzas remotas es algo que está en la misma naturaleza del ser humano y que se traduce en juegos que reavivan atmósferas, estados de ánimo, puntos de vista, percepciones; Como en un ritual reparador, la permeabilidad de los bailarines traspasan al espectador en una conjunción pictórica, sonora y danzística.

Uno de los hallazgo de esta composición artística es la importancia que tiene la reacción más que la acción, una reacción reveladora que puede explicar las evoluciones repentinas de la mente, del espíritu y del propio discurrir histórico.

"El salto de Nijinsky" es una propuesta meticulosa que cuida hasta el más mínimo detalle. Todo tiene su función referencial y los paralelismos se suceden invitándonos a hacer nuestra propia lectura. Desde el linóleo donde actúan, en el que se reproduce el dibujo de un ojo realizado por el creador ruso, hasta las metáforas construidas a partir del salto, que puede ser un acto de libertad o de protección ante los peligros, que une a los seres o los separa, etc..., o bien la banda sonora de Javier Gamazo y Marc Álvarez que perturba o acompasa las situaciones con igual disciplina que la danza expuesta, con elementos clásicos y contemporáneos.

Hemos de destacar a la maravillosa Sol Vázquez que realiza el primer solo con gran fuerza y belleza. Ella junto con Julio Andrés Escudero y Reinaldo Ribeiro protagonizan las mejores ejecuciones, aunque todo el elenco brilla a gran nivel y responden a las coreografías exigentes de María Rovira, la fundadora de esta gran compañía.


domingo, 21 de marzo de 2010

Pina Bausch por Meike Schönhütte



Comunicación / Meike Schönhütte


Presentación de la proyección "El llanto de la Emperatriz"
Homenaje a Pina Bausch en la sala Gades, jueves 18 de marzo 2010





Fragmento de "El lamento de la Emperatriz. (Ver más)

Cuando pienso en Pina Bausch, pienso en cuatro cosas:

cigarrillos - abucheos - la mirada de ella - y ovaciones entusiasmadas

Sobre porqué relaciono los cigarrillos con Pina Bausch, podemos hablar más adelante; quizás me gustaría empezar con los gritos de protesta y abucheos que provocaba al inicio de su gran carrera profesional.

Cuando yo era niña y di mis primeros pasos de ballet, corría hacia la tele siempre que había algo relacionado con la danza en las noticias y me acuerdo muy bien de las primeras imágenes que se grabaron en mi retina cuando tenía probablemente solo seis o siete años: una habitación llena de hojas secas, mujeres que caían al suelo gritando y que luego, se arrastraban sentadas por el suelo de esta habitación. En las noticias se comentaban las reacciones del público que en gran parte salía del teatro acompañado por portazos y gritos de protesta; y mi madre me decía: "¿ésto sigue siendo danza?". Yo que esperaba ver bailarines en vestidos brillantes, iluminados por una luz vibrante bailando como sílfides le respondí: " No mamá. Ésto ya no es danza."

Eran los años 70 y refleja probablemente la sensación de muchos espectadores que iban al teatro para ver una danza bonita y se tropezaban con imágenes de violencia y ternura a la vez, con coreografías que consistían más en movimientos cotidianos que en piruetas y grandes saltos. La obra de la cuál hablo era muy probablemente "Blaubart".

Ésto se olvida la mayoría de las veces que se habla del trabajo de la gran Bausch. Sus inicios rompedores no eran fáciles y Pina recibió hasta amenazas telefónicas nocturnas. Ella ha revolucionado la danza; una gran influencia en su trabajo fue seguramente su profesor y mentor Kurt Jooss, uno de los representantes más importantes de la danza expresionista alemana. Su obra más conocida fue "Der Grüne Tisch" (La mesa verde) y él posiblemente, fuera el inventor de la danza-teatro aunque hoy en día relacionamos sobre todo a Pina Bausch con el género Tanztheater/ danza-teatro.

Pina Bausch buscaba entonces su forma de expresión y un momento clave en su búsqueda fue probablemente, la producción de "Er nimmt sie an der Hand und führt sie in ein Schloss, die anderen folgen" (La coge de la mano y la lleva a un castillo, los demás siguen) en 1978 en Bochum. Peter Zadek la invitó para crear una versión de Macbeth y Pina se encontró con una situación difícil. Gran parte de su propia compañía se negó a bailar sus pasos. Entonces decide trabajar con solo cuatro bailarines, cinco actores y una cantante. El material coreográfico que ella tenía preparado no se podía trabajar de la manera que Pina lo había preparado. Entonces empezó a preguntar a los interpretes si querían compartir sus asociaciones sobre Macbeth con ella y del material improvisado montó la pieza. El espectáculo se hundió entre abucheos y gritos de protesta, pero Pina había encontrado su manera de trabajar que la llevaría poco a poco al éxito mundial.

Un lenguaje poético de imágenes y movimientos.

Pina Bausch ha buscado siempre lo que mueve al ser humano, no buscaba el movimiento. Todos sabemos que sus bailarines tienen una excelente formación de danza clásica y moderna al igual que la tuvo ella y sabemos que Pina Bausch creó grandes coreografías de puro movimiento, pero esta parte de ella que buscaba expresar lo más íntimo, lo interior quería prescindir muchas veces de pasos y mostrar la sensación de un momento en estado puro para transmitir lo que movía el personaje.

Para ello necesitaba a bailarines que estuvieran dispuestos a alejarse del ideal bailarín clásico, su perfección y su belleza, tanto física como mentalmente.

Yo me acuerdo de mi propia audición para la compañía. Tenía unos 20 años y había entendido que el trabajo de Pina Bausch era algo que me interesaba. A esta audición vinieron nada más y nada menos que mil bailarines. Bailarines bajitos y altos, delgados y gordos, con piercing en la nariz y bailarinas con la cabeza rapada. Yo aluciné. La dirección dividió a los bailarines en dos grandes grupos que audicionaron en dos días diferentes. Pina quería verlos a todos. 

Primero dimos una clase de ballet en la inmensa sala de danza de la ópera de Wuppertal. Yo creo que la clase duró unas 4 horas porqué éramos alrededor de 15 grupos de bailarines que buscaban un lugar en la famosa compañía. Lo que no voy a olvidar era el interés que mostraba Pina en cada bailarín ni su mirada... una mirada llena, intensa, interesada, que parecía traspasar paredes. Pina entonces tomaba su silla de madera y se situaba al lado de una barra de ballet y te miraba mientras fumaba en cadena, luego cambiaba a otra barra de ballet para contemplar a los demás bailarines. Uno puede pensar que ésto era una falta de respeto hacía los bailarines, pero nosotros estábamos preparados para eso. Todos sabían en aquella época, que Pina no paraba de fumar. 





Una anécdota: Como yo no tenía mucho dinero cuando vivía en Wuppertal trabajando para otra compañía de danza-teatro, sacaba siempre las entradas más baratas en las últimas filas. Pina solía ver todas las funciones de sus espectáculos cuando no bailaba ella misma, desde las últimas filas y la veía a menudo sentada allí. Un día la pausa entre los actos se hizo muy larga y los espectadores empezaban a preguntar al personal del teatro porqué no seguía la función. Una empleada del teatro respondió con un tono de admiración y en el típico dialecto de la zona: "Nuestra Pina se esta echando un cigarrito..." Todo el mundo sabía lo que significaba el tabaco para Pina Bausch y entonces incluso las pausas en los entreactos se alargaban para que ella pudiera fumar tranquilamente.



Volvemos a la audición y a las miradas de la gran coreógrafa. Pasábamos al centro, cosa que duraba una eternidad debido a la gran cantidad de bailarines. A veces esperábamos 20 minutos nuestro turno. Como ella no quería dejar de ver a nadie, no hacía selección después de la barra. Entonces después del centro, elegía quien iba a quedarse para aprender parte de la coreografía de "Iphigenie". Pero no nombraba los números de los bailarines que se iban a quedar para luego despedir a los demás con un "muchas gracias a todos los demás" como era habitual en las audiciones. ¡No! Pina llamaba grupo por grupo al centro de la sala. Se ponía de pie delante de nosotros y volvía a mirarnos. Miraba un buen rato y a algunos de nosotros nos dedicaba unas palabras. A mi me dijo: "Me pareces interesante... pero creo que deberías volver dentro de unos años. Eres muy joven." Yo me sentí honrada.

Esta mirada de Pina Bausch era algo muy intenso. El director de cine Wim Wenders (El cielo sobre Berlín) dedica en su homenaje en septiembre 2009, gran parte de su testimonio a esta mirada. Quien la ha presenciado una vez no puede olvidarse de ella. Una mirada que era a la vez cansada y agotada y al mismo tiempo llena de una energía que parecía no tener fin. La cabeza ligeramente inclinada, el pelo peinado hacía atrás, una persona tan frágil, con su cara pálida que observa el mundo con sus ojos llenos de curiosidad... Como dijó Wim Wenders: "ella parecía atravesarte con una mirada y miraba profundamente dentro de ti."

A Pina le resultaba muchas veces difícil encontrar las palabras adecuadas para expresarse. Quizás por eso, su mirada era tan importante. Cómo veía las cosas y cómo nos hacía ver sus imágenes. Creo que la siguiente proyección de "Die Klage der Kaiserin" (El lamento de la emperatriz) no puede dar mejor testimonio sobre esta mirada sobre el mundo, ó mejor dicho, al interior de los mundos que nos rodean. La composición que hace Pina Bausch para transmitir sin palabras lo que ella quería decir, deja abierto un espacio para el encuentro entre el espectador y su propio universo y el universo de la creadora y sus intérpretes.

Pina dijo una vez: "Mis piezas no crecen desde delante hacía atrás, sino desde el interior al exterior" Eso dice mucho sobre su manera de trabajar.

Recuerdo muy bien un estreno que retomaba la obra "Iphigenie" del año 1971 al principio de los noventa. Está misma pieza recibió abucheos en 1973, el público protestó y hubo una época en la que la coreografa no se representaba sin ser acompañada por alguna persona debido a las amenazas que recibía. Había gente que llegó a escupirla. Ésta misma pieza junto con "Orpheus y Eurydike" del año 1975 se retomaron en los años noventa, pero está vez el público se puso en pie y aplaudió durante largos minutos gritando bravos en vez de abuchear. Y ahí estaba Pina Bausch, no sonreía, solo miraba. A mi me parecía ver cierta tristeza en su mirada y a la vez un gran entendimiento, no juzgaba. Una mirada casí indescriptible por estar tan llena de emociones diferentes. Tristeza, amor, ternura, entendimiento, crítica y curiosidad.


Quizás era por eso que Pina decidió mantener todas sus obras (40) vivas, porqué todas eran válidas. Como ella quiso aprender y mejorar hasta el final, supongo que le interesaba como serían percibidas a lo largo de los años.


Hoy os dejo con "El lamento de la emperatriz", una película del año 1990, donde podréis compartir la mirada de Pina Bausch para las situaciones y el interior de estás situaciones.


No esperéis muchas piruetas y grandes saltos. Viajemos a través de las imágenes que nos ofrece esta obra. Un collage de mundos y emociones que nos deja espacio para un encuentro entre nuestro interior y el interior de Pina.


Una ventana de muchas ventanas que Pina Bausch ha abierto a los espectadores para soñar.


Las fotos son de sus admiradores en facebook