Si atendemos a la definición de minimalismo como una reiteración paulatina de secuencias melódico-rítmicas que en el transcurso de un tiempo determinado van transformándose y transmutando, al tiempo que se van produciendo variaciones tímbricas, polifónicas, melódicas y rítmicas, tenemos que calificar a PhilipGlass como un contumaz minimalista. Pero si además estamos de acuerdo en que también gusta de trabajar reiteradamente en la generación de grupos o series fijas de notas que actúan como tema central y suponen el eje de partida de desarrollos musicales posteriores, armónicos o melódicos, progresiones, estructuras, o variaciones de los materiales; también podemos decir de él que es un músico al más puro estilo del serialismo de Schönberg o Stockhausen.
Reconforta comprobar que, mucho más allá de las intolerancias, los problemas étnicos o religiosos, en muchos lugares del mundo triunfa la creatividad y la mezcolanza cultural.
Mucha poesía, homenaje a Berlanga, exposición del maestro Eugenio Chicano y la danza de la compañía de Fernando Hurtado llenan de calidad y contenido la programación.
Programación de la segunda quincena de noviembre del Área de Cultura de Diputación de Málaga
Intérpretes: David Garcia Coll, César Oliva, Diego Juan, Juan Carlos Pérez Abad, Joan Miquel Reig, Eloisa Azorín, Lucía Muñoz. Músicos-actores: Javier Cuevas Caravaca, Juan Antonio Hurtado “ sopas”, Jesús Gea Marcos, Antonio Mateo.
A veces uno se reencuentra con sensaciones que creía extintas, o al menos desaparecidas. Este año hemos asistido en Málaga a varias obras de teatro que rescatan el compromiso social y lo aupan al proscenio de la realidad cotidiana. Esto nos muestra que el teatro puede ser popular, social, comprometido, reivindicativo y al mismo tiempo seguir siendo buen teatro: buenos textos, actores, puestas en escena, música, dirección...
Bien es cierto que ni un teatro comprometido puede vivir solo de que es social, ni el buen teatro puede obviar la sociedad en la que vive. Hay mucho “arte” empaquetado en la exclusividad, el esnobismo, la cursilería y la afectación. Mucho artista de mirarse el ombligo y soslayar lo que ocurre a su alrededor.
El espectáculo del sábado en el auditorio de Diputación se podría dividir en dos partes claramente diferenciadas: una segunda, que es la que se desarrolla aquí porque es la que realmente interesa, en la que se homenajeaba a Pascal Gaigne, músico francés afincado en San Sebastián, con el mejor homenaje que se le puede hacer: interpretando su música. Y una primera, patética, en la que un chico y una chica -que hacían de presentadores del acto al más puro estilo operación triunfo mezclado con una impensable gala de entrega de premios "Cuchi-cuchi"- protagonizaron un ridículo intento de parecer algo así como el "jollibud" del sur de Europa.
Dentro del programa Voces de Mujeres, ASPA trajo a Málaga a Mariem Hassan, quizá una de las voces más conocidas del hasta no hace mucho llamado Sáhara Español. Además del concierto, la actividad mostraba una exposición de paneles sobre la historia y la actualidad del Sáhara Occidental.
Lugar: Teatro del Auditorio de Diputación, sábado 22 de Mayo de 2010
Actriz:Gardi Hütter
Dirección: Gardi Hütter
Desde que, hace ya cuatro mil años en la antigua China, existiera un bufón llamado Yusze que servía en la corte del emperador, la figura del payaso ha pasado por muy diversas épocas, distintos niveles de aceptación e incluso diferentes grados de privilegio: desde burlarse de un rey o emperador hasta ser vilipendiados y maltratados, pasando por ridiculizar a escalafones de la sociedad intocables para otros mortales.
En la antigua Grecia, los payasos suponen el antecedente de las atelanas, tradición seguida por los romanos en la que se presentaba una obra teatral y éstos aparecían en los intermedios o al final, interpretando una propia versión cómica de la obra. Tersites, divertía a los guerreros griegos ya en las fiestas del Ager, en las que personajes enmascarados o maquillados, improvisaban diálogos humorísticos y representaban costumbres populares.
Lugar: Teatro Auditorio, domingo 16 de mayo de 2010. Programa: La Shica y Jorge Drexler.
El cantautor uruguayo presentó, en un extenso recital su último disco, "Amar la trama". A priori, este nuevo trabajo es, en formato CD, bastante acústico y con unas composiciones más sencillas de lo que nos tiene acostumbrados; sin embargo, en directo, se presenta con una potente banda, donde los vientos, la percusión, el bajo, etc... complican la percepción de los temas pese a la altura musical de sus componentes.
El concierto que dio en Málaga me pareció flojo, en su concepto y en su realización, además de resultar por momentos monótono y aburrido. Lo mejor del programa que esa noche se mostró en el Teatro Auditorio de calle Pacífico, fue la telonera invitada, La Shica, que sin alardes, supo poner autenticidad y experimentación al servicio del hip-hop, del flamenco y de la copla. Vitalidad y fino humor la acompañaron, al contrario que a Drexler, del que se podría decir que resultó espeso y sin gracia.
Intérpretes: Sazed Ul Alam, sitar, Shiv Shankar Roy, tabla, Sushmita Ghosh, Bailarina y Narayan Bhatta charyya, Cantante.
Si hay algo que nos diferencia a las culturas oriental y occidental modernas es, sin lugar a vacilaciones, tres aspectos básicos de nuestra visión del mundo: el concepto de tiempo, nuestra forma de vernos, por dentro y por fuera. y la diferencia entre escalas de valores. Si quedaba alguna duda sobre esta cuestión, sólo había que acudir al auditorio de Diputación a disfrutar con el concierto ofrecido por Sazed Ul Alam y su cuarteto ad hoc. La parsimonia y tranquilidad con que estos músicos preparan su entorno para tocar y la importancia que dan a la creación del ambiente antes de introducirse en la música, contrastaban sobremanera con la denotación de impaciencia de una parte importante del público por un ligero retraso, a lo largo del cuál se oían murmullos crecientes, que no acabaron cuando Sazed y Shiv aparecieron y comenzaron con su rutina de preparación previa a tocar. Esas prisas.
Ul Alam nos explicó que la "Raga" que se disponían a interpretar, titulada Nube, estaba compuesta para la época de los monzones. Que, aunque originálmente duraba unas cuatro horas, habían hecho una adaptación reducida dado que no estamos acostumbrados a interpretaciones tan largas. "Raga", en idioma sánscrito, significa color, modo o estado de ánimo. Existen "Ragas" para diferentes momentos del día, épocas del año o estados de ánimos y consisten básicamente en esquemas melódicos de improvisación basados, en el caso de la interpretada en este concierto, en una escala semipentatónica, muy utilizada en las músicas indias, japonesas, chinas y de Asia central, entre otras.
Una "Raga" pasa por diferentes fases y se divide en tantas partes como estados de animo. Se inició con una primera en la que el sitar comienza a crear y desarrollar el feeling; a partir de notas sueltas, el músico fue creando melodías, improvisando.., más adelante armonías, introduciéndonos e introduciéndose él mismo con el fin de crear la atmósfera adecuada para las posteriores creaciones y encuentros con los demás instrumentos. El sonido mágico del sitar iba poco a poco transportándonos a lugares donde la prisa no tiene cabida.
Desde que en 1965 George Harrison introdujera por vez primera en la historia de la música occidental, éste sonido exótico en la canción "Norwegian Wood", perteneciente al álbum "Rubber Soul" de The Beatles, el conocimiento y el gusto por este instrumento ha aumentado de forma progresiva; primero entre músicos y posteriormente entre todo tipo de aficionados a distintas músicas. Este instrumento apasionante cuenta con 3 cuerdas para el acompañamiento, tanto armónico como rítmico, 4 cuerdas para la melodía y dependiendo del tipo de sitar, de 11 a 19 cuerdas que vibran por simpatía o pulsadas por el dedo meñique, formando las típicas cascadas de notas por las que es tan conocido. Estas últimas se afinan según la tonalidad en la que se trabaje, en función de la posición en que el músico ha colocado los, entre 16 y 20, trastes móviles del instrumento y que definen en cada momento las escalas que se tocarán.
Cuando el músico considera que el feeling se ha establecido y es el momento de pasar a compartir la música comienza la participación de la tabla. Denominada popularmente como "tablas", por estar compuesta por dos tambores; integra uno pequeño llamado "sidda" que se toca con la derecha (dedos o mano completa) y "dagga", el grande, que se toca con los dedos, las palmas y las muñecas de la mano izquierda. Ambos tambores poseen unos pequeños parches, habitualmente de madera de sándalo, que proporcionan sonoridades diferentes al resto de la piel y que consiguen producir armónicos, aunque solo sean capaces de arrancárselos manos expertas. Estas manos expertas solo pueden pertenecer a verdaderos maestros como Shiv Shankar Roy, quien partiendo de un papel acompañante, ya de por sí importante, fue creando una cosmogonía a través de armonías, ritmos, melodías, solos… primero a solas con el sitar y posteriormente con el resto del grupo. No transcurrió mucho tiempo -relativamente claro- antes de que Shiv y Sazed nos obligaran a un ejercicio de concentración, de adaptación a una especie de éxtasis o estado onírico que es el que se consigue cuando logramos concentrarnos en la música y dejarnos llevar solo por ella. Solo así era explicable el que pareciera que la lluvia arreciaba o que instantes después escampaba. Estábamos viviendo el monzón.
Aquellas personas que están aprendiendo a tocar las tablas saben lo engorroso que es la necesidad de afinar constantemente los parches, así como oneroso es empolvar incesantemente las manos y las pieles para evitar el sudor. Pues, al igual que otros maestros como Zakir Hussain, Tari Khan o Aloke Dutta, Shiv ha desarrollado la capacidad de convertir estas acciones mecánicas y rutinarias en parte de la sonoridad, incluyendo los golpes con el martillito de afinar como parte del acompañamiento y los movimientos con el talco en secciones del propio ritmo.
La cantante británica-sudafricana Narayan Bhattacharyya, si bien no podría considerarse como destacada en estos lares y tras un inicio con problemas de afinación, fue entonando y calentando y creo una buena atmósfera, tanto con su voz como con una guitarra que, con la afinación característica para obtener la base armónica de la "raga", hizo las veces de "tanpura", proporcionando esa textura típica de este instrumento mocórdico, ese habitual fondo circular de referencia y esa sensación constante de mantra.
Para entonces el escenario ya había sido ocupado por la frescura y la sonrisa brillante, que no artificial, de Sushmita Ghosh que, además de ofrecernos un derroche de fuerza escénica, ritmo, gestualidad medida y comedida, color… nos contó (eso sí, en inglés) cosas interesantes sobre la "raga", el ritmo, el baile hindú… y toda la ceremonia y ritual que los rodea. Comenzó con el rezo habitual de inicio de la "raga". Posteriormente, con voz entrecortada del esfuerzo de estar bailando, cantando las frases rítmicas y hablando al mismo tiempo, nos enseñó a marcar el "teental", compás de 16 tiempos en el que se basaba la danza, progresivamente lento-medio-rápido; el uso de las manos en las cuentas rítmicas y la narrativa corporal, nos acercó al aspecto más sagrado y chámanico de la danza a través de los giros (chakkars) y la percusión con los pies. También pudimos apreciar, gracias en parte a su didáctica y su clase magistral, las "tihais", el "sawal-jawal", todos ellos coletillas o juegos rítmicos de preguntas y respuestas, de letras y poemas…
Finalmente, Sushmita y Shiv nos deleitaron con todo un recital de "thekas", agrupación de ritmos y golpes (bol) serie de sílabas/ palabras seguidas que representan los "bol" de los que se componen y que conforman las características introducciones o improvisaciones de los percusionistas o intercambios entres músicos, bailarinas y cantantes, las conocidas onomatopeyas "dha, tin, dhin…" que conforman el ciclo rítmico llamado "Taal". Muy a menudo los percusionistas de tabla recitan en voz alta los "thekas" que van a tocar justo antes de hacerlo o repiten los recitados por otros músicos.
Llegados a este punto uno se pregunta ¿como es posible que este cuarteto se hubieran unido por primera vez para tocar todos juntos el día anterior? Misterios a parte, noche mágicamente pedagógica.
Crítica de Música porJesús Solo de Zaldívar “Tucson-Habana” Amparo Sánchez
Las fotos son de Braojos
Lugar: Auditorio de la Diputación, sábado 20 de marzo de 2010
Formación: Amparo Mercedes Sánchez Pérez: Voz Solista y guitarra, Jorge Mestres Gasso: Contrabajo, Ignacio Arcarazo Barandiaran: Guitarra, Óscar Ferret de Querol Haynes: Piano, José Alberto Varona Saavedra: Trompeta, Caridad Rosa Varona Borges: Violonchelo y Carlos Falanga: Batería y Percusión.
Si alguien tenía dudas acerca de la nueva etapa en la carrera musical de Amparo Sánchez, seguro que se disolvieron tras el magnífico concierto que ofreció en el Auditorio de la Diputación de Málaga. Un cambio arriesgado y, en mi opinión, valiente; cambio que le ha llevado a variar todo su repertorio, tras doce años al frente de Amparanoia, hacia canciones más íntimas; con ritmo sosegado y con sonido brillante los temas fueron entrando suavemente por los oídos de los espectadores.
El sonido de un tren avisaba del viaje que íbamos a realizar. Con "Aquí estoy", la primera canción del disco, comenzó también este recorrido por sonidos fronterizos y caribeños que mostró casi todas las composiciones de este trabajo, además de algunas inéditas como el vals "Paraíso Flotante", "Tiene mi Cuba Colores" o "Mujeres sin Miedo".
Letras comprometidas para canciones bien interpretadas, acompañadas por excelentes músicos y una adecuada iluminación, que consiguieron gran fuerza con el continuo e impecable sonido de la guitarra de Ignacio Algarazo y algunos solos del trompetista José Alberto Varona Saavedra, en temas como "Sé que no sé o Corazón de la realidad"; este último dedicado a la Comunidad Zapatista de Chiapas. Otra dedicatoria casi obligatoria fue la canción "Tú vas a ser" para los miembros de Calexico, Joey Burns y John Convertino, que colaboraron en la grabación del disco y que al final no han podido acompañarla en la gira como estaba previsto.
En la última parte del concierto nos ofreció la cara más cubana del repertorio, con "La Parrandita de las Santas" -en la que echamos de menos la voz de Omara Portuondo presente en el disco-, la mencionada "Tiene mi Cuba colores" y "Un apagón en la Habana" con la que se despidió, después de cuatro bises, de un público entregado.
En resumen, uno de esos conciertos de los que sales con buen sabor de boca, un ambiente íntimo al que contribuyó el espacio del auditorio y sin duda la personalidad y la voz de Amparo que a los cinco minutos de terminar el recital, ya estaba junto a la puerta de salida dispuesta a hacerse fotos, firmar autógrafos y hablar con quien estuviera interesado.Gracias Amparo, y mucha suerte en tu nueva andadura.
Puedes oír la entrevista a Amparo Sánchez en Radio 3 con motivo de su presentación en Madrid.
Lugar: Teatro del Auditorio, viernes 5 de marzo de 2010
Obra: Futuros difuntos
Autor: Eusebio Calonge
Director: Paco de La Zaranda
Actores: Francisco Sánchez, Gaspar Campuzano y Enrique Bustos
Compañía: La Zaranda, en coproducción con el Théâtre Sorano de Toulouse
La compañía de Teatro Inestable de Andalucía la Baja volvió a emocionarnos con sus seres esperpénticos, pues como afirma Paco de la Zaranda y director de la compañía, "los personajes habitan en la conciencia de quien los contempla". Tres son las criaturas de carne y hueso que deambulan por el escenario, ¿son indigentes? ¿son locos? ¿son desahuciados? Los tres se han quedado solos en el manicomio pero esperan alguna noticia a través de un altavoz. El regente de la institución mental ha muerto y el nuevo no llega, así que deciden mandar ellos, ser sus propios médicos. Disputan por ello y se crean dos bandos.
El texto de Eusebio Calonge, que en ocasiones resultaba demasiado presente (en los cambios escenográficos por ejemplo), insiste en los mensajes cargados de elocuencia en un mundo gobernado por un sistema de locos. A pesar de ésto, la iconografía que utilizan es única por lo que su belleza visual de espejos cóncavos remedia estas pausas.
Los objetos, en el teatro de La Zaranda, están cargados de energía, como los Maximones, santos sincréticos que son venerados por los indígenas de Guatemala y que son en algunos momentos, el centro de la escena. Los cuadros están presentados mediante una atmósfera que parece que se pudiera palpar. Un proceso en el que les ha ayudado la pintura de Velázquez y el buen hacer del iluminador.
El ceceo jerezano consigue ser universal en esta nueva propuesta de profunda poética teatral. La Zaranda es una de las marcas del teatro andaluz más reconocidas y con un estilo y estética más invariable. Sus trabajos son arriesgados y transgresores desde siempre, o sea que todo el mundo sabe lo que puede esperar de sus creaciones. La última, que ya pasó por Málaga, es 'Futuros difuntos', obra que parece suponer el comienzo de un nuevo ciclo. Es por ello que a los que esperaban más de lo mismo no ha llegado a satisfacer. Por otro lado, el expresionismo oscuro y el simbolismo de subsuelo se ha tornado estridente y desolador. Pero pienso que en el fondo no han cambiado, siguen siendo La Zaranda de siempre con sus disgresiones filosóficas y el entorno escenográfico que les caracteriza.
En sus treinta años de andadura, indagan sobre la humanidad y sobre lo humano por medio de sus personajes y de las situaciones límites que forman parte de su búsqueda. Utilizan un lenguaje popular y reincidente. Con esta nueva obra, los tres actores vuelven a regalar una magnífica interpretación al plasmar lo desolador que resulta vivir en continua tensión, con afanes de gloria y poder.
En definitiva, personajes perdidos dentro de un manicomio, encerrados en un lugar del que es imposible no sólo salir sino escapar. Mozart y Bach contribuyen a la oscuridad de sus vidas, recordando ambientes religiosos y Beckett pone el viaje a ninguna parte al servicio de una exhibición interpretativa masculina y desconcertante. Sin sentido, el espectador se pierde igual que los protagonistas de esta historia sin historia, locos sin amo en busca de un orden imposible. Los gritos y las situaciones extremas sirven de catapulta para la genialidad de los actores, que no escatiman en esfuerzo vocal ni físico y buscan el humor a través de paradojas crueles y lastimeras. "Lo que sobran son locos" se insiste en repetir. Y, en este ambiente desahuciado, nada permanece en ningún sitio, nada responde al poder o a las reglas, los cuerdos están ahí, en una locura infranqueable.
El Viernes 26 de febrero pudimos asistir al Concierto de Maestros que supuso la clausura del 6º Seminario Internacional de Jazz y Música Moderna. Este seminario se ha desarrollado en Alhaurín de la Torre pero en su cierre las personas que participamos, alumnado, profesorado y bastante público acudimos a la cita en el Auditorio provincial de Diputación.
La noche comenzó un poco fria con el trio formado por Aaron Goldberg al piano, Gregory Hutchinson a la batería y Reuben Rogers al contrabajo. Interpretaron un soberbio tema original del pianista titulado "One's a crowd". Seguramente contribuyó a esa frialdad que el sonido no fuera el más adecuado debido al zumbido que salía de los altavoces; pero poco a poco el trío comenzó a calentar mostrando finalmente pinceladas de una buena composición.
La entrada del guitarrista neoyorkino-israelí Gilad Hekselman fue dibujando un poco más lo que sería posteriormente la tónica: buenos músicos y buenos temas; pero hasta ese momento parecía todo un poco compungido y atribulado, sin atreverse aún a dejarse ir. Como si se temiera que al no ser un grupo que se conoce, que ensayan y tocan juntos mucho tiempo, se saliera un poco de madre el concierto. Una versión de "Serenity" con una gran interpretación a la guitarra fue templando los instrumentos.
La entrada del saxofonista suizo Nathanael Su y su interpretación de "If I fall in love" refrendó la sensación de frialdad a cada entrada de músico nuevo, pero a partir del siguiente tema parece que la fuerza del baterista y el muy buen hacer del contrabajista fueron contagiando al resto. La entrada de la cantante Celia Mur fue calcada a las anteriores, primer tema cantado un poco frio y contenido, el siguiente más incisivo y con mucho más mordiente musical. Finalmente hizo su entrada el vibrafonista Raúl Benítez que, si bien fue un poco accidentada al tropezar con el contrabajo y desconectarlo, en breve pudo comprobarse que su forma de tocar era todo lo contrario, nada de titubeos ni vacilaciones; al más puro estilo Burton, todo fuerza y maestría.
La versión del ya clásico "Caravan", del trombonista Juan Tizol, fue de lo más interesante con muy buenas improvisaciones así como trabajos de melodías pluri-instrumentales. La improvisación de la cantante fue bastante buena al alternar ritmos vocales, juegos arabescos y latinos. Demostró un gran dominio del canto pero parecía como que quisiese contener excesivamente la voz.
A estas alturas el grupo estaba ya mucho más entonado y suelto lo cual nos permitió comprobar la calidad de sus miembros, destacando además de los antedichos bajo y baterista, a Hekselman, Benítez y especialmente a Goldberg.
Finalmente, entre los bises un estandar de lo más clásico, versionado y reinterpretado en innumerables ocasiones, el sempiterno "Autum Leaves". Tema basado en el original francés "Les feuilles mortes" de 1945.
Una buena noche de Jazz y una buena demostración de la calidad de los maestros del seminario si bien, el feeling y el blues, llegaron un poco más tarde de lo esperado.
Llama la atención la cantidad de personas que reunió este evento. Al tratarse de Jazz se podría pensar que es una música mas bien minoritaria en Málaga. Pero la cantidad de gente joven que se acerca a este estilo hace pensar que debe ocupar un lugar más relevante en salas y teatros, más allá de espacios puntuales en algún festival o certamen.
Ya son más de cien alumnos inscritos en esta sexta edición que se desarrollará del 25 al 28 de febrero. Dentro de este encuentro internacional de Jazz y Música Moderna del municipio malagueño, se enmarca esta actuación tan interesante y singular.
La diputada de Cultura, Susana Radío, el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova y el director de la Escuela Municipal de Música, Pablo García Vega presentaron el evento. Radío subrayó su importancia puntualizando que sólo existe en Andalucía otro de similares características, el que se realiza en Cádiz junto con Barcelona y Valencia a nivel nacional. La diputada de cultura dijo que esta actividad “se enmarca dentro de nuestra estrategia y objetivo de potenciar, fomentar y difundir la cultura en la provincia de Málaga y apoyar a los municipios en esta imprescindible tarea”.
De esta colaboración forma parte el concierto que todos los profesores del Seminario ofrecerán el próximo 26 de febrero a las 20.30 horas en el Auditorio de la Diputación, situado en la calle Pacífico. En esta jam session podremos disfrutar de músicos de renombre nacional e internacional como son los estadounidenses Aarón Goldberg (piano) y Gregory Hutchinson (batería), el israelí Gilad Hekselman (guitarra), Reuben Rogers (contrabajo), el malagueño Enrique Oliver, los valencianos Celia Mur (voz) y Arturo Serra (percusión).
Oretka TX en el Auditorio de la Diputación de Málaga
El deseo… un lugar de encuentro entre personas y culturas diferentes
Músicos: Oreka TX: Harkaitz Martinez de San Vicente, Igor Otxoa y/o Mikel Ugarte: txalaparta de madera y txalaparta de piedra, tubos y bidones.
Iñigo Egia; percusión: tabla india, cajón, bendir, bodrham, jarrones, wok...
Juanjo Otxantorena; bouzouki.
Amaiur Cajaraville; contrabajo.
Mixel Ducau; alboka, ttun ttun, saxo soprano y clarinete.
Invitados: Saruultugs Myagmarjav “Saruul”, miembro del grupo Transmongolian; canto armónico Khoomi y toca el instrumento tradicional mongol Morin Khoor y Aziza Brahim, cantante saharaui
Oreka TX ha colaborado y grabado con músicos de la talla de: Alasdair Freaisier, Kepa Junkera, Carlos Nuñez, Berrogüeto, Dulce Pontes, Pat Metheny, María del Mar Bonet, Phil Cunningham, Oskorri, Hevia o los Finlandeses Hendirgarna.
El concierto multimedia.
La noche del sábado 6 de febrero pudimos participar, en el auditorio de Diputación, de un periplo cargado de aventuras audiovisuales y sensitivas, un viaje geográfico-musical con tintes casi de peregrinación. Culturas que se descubren, se encuentran, se reúnen y marinan produciendo aleaciones mágicas.
El grupo vasco Oreka TX nos obsequió con un recorrido por "el deseo… un lugar de encuentro entre personas y culturas diferentes" como definen ellos mismos su proyecto Nomadak. El que vinieron a regalarnos.
Nomadak se auto califica como "un producto audiovisual que refleja una ilusión, un deseo". Y desde luego que tuvimos ilusión y deseos.
Las imágenes del Documental Nomadak (2006) no acompañaron ni ilustraron la actuación, eran parte intrínseca del espectáculo, sin las cuales no tendría sentido. El documental está dirigido, coproducido y montado por Pablo Iraburu y Raúl de la Fuente, responsable también de la fotografía y con música de Harkaitz Martínez de San Vicente; la coordinación entre la imagen y los músicos fue sobresaliente, dado que nos permitió disfrutar en la distancia y en el tiempo de otras personas que desde sus remotos lugares formaban parte de esta amalgama plástica, rítmica y melódica.
Cuando sonaron los primeros compases de un sitar y comenzaron las imágenes de una mujer tocando ese instrumento, tradicionalmente masculino, mezclada con los sonidos de cualquier calle de la India, uno ya se predisponía a dejarse llevar, pero cuando además los músicos fueron poco a poco fusionándose con esa atmósfera auténtica, el resto de los sentidos hicieron realidad la declaración de principios de Oreka Tx, el deseo y la ilusión, y lo que auguraba por venir nos obligó a situarnos bien en nuestros asientos y prepararnos para disfrutar del viaje. "La india es el cauce de un río que despierta los sentidos" nos adelantan.
Este afán de viajes de la pareja de txalaparteros que conforman Oreka TX llevó a que uno de ellos, Igor, no estuviera físicamente en el escenario, por estar de viaje, pero estuvo presente de forma audiovisual. Y tocó, vaya si tocó.
El pueblo Sami
De la India a la Laponia se nos fue el tiempo en un instante y cuando menos lo esperamos nos despertó el sonido de una motosierra que nos introdujo en un cursillo intensivo de como construir una txalaparta de hielo. Y después, a crear con el hielo y sus sonoridades y recrearnos con las costumbres y sonrisas del Pueblo Sami, que a decir de Oreka: tiene un "País que no aparece en los mapas". La mezcolanza con la música Sami dejó acústicas especiales y sensaciones para nada frías, parece que el repetitivo sonido del arpa vocal tan usada en esas latitudes nórdicas estuviera abrigado por las mejores pieles de reno del país. El cálido y acogedor hielo de los Sami dio paso en directo al contundente encuentro con los ritmos a cuatro manos sobre un bidón. ¡uf, qué fuerza! Los graves, rotundos y persuasivos.
alboka
Y de nuevo a la carretera hasta Marruecos, entre dunas y beduinos con quienes se hibridan en la pantalla y sobre el escenario y de aquí a los campos de refugiados saharauis, "donde un conflicto sordo y cruel, yace tras las dunas", a decir de Nomadak. Los sugestivos sonidos de la alboka y el ttun ttun, así como el uso de diferentes percusiones en función de la localización geográfica en cada momento ayudaban a dejarse llevar flotando en sus atmósferas.
ttun ttun
Como nos muestran durante todo su éxodo etnográfico, Oreka Tx no son gentes que intenten imitar o apoderarse de los valores culturales de los pueblos que conocen y visitan, sino que aprovechan los recursos autóctonos para recrear juntos; así construyen una nueva txalaparta, en esta ocasión de piedra, y muestran todo el proceso. Un concierto en un campo de refugiados nos da paso a la combinación con el directo y para rematar, la cantante saharaui Aziza Brahim, primero a solas con su percusión y posteriormente con el grupo. Sensacional voz, fantástica contaminación, que diría nuestro querido Pedro Guerra.
Saruultugs Myagmarjav “Saruul”
Adiós a los tórridos parajes "donde el desierto ha ido lejos en el amor al sol. Así se ha quemado". De nuevo los fríos y los hielos. Los cambios de paisajes visuales se entremezclan con los sonoros y.., un nuevo asombro: la interpretación de Saruultugs Myagmarjav “Saruul”, que acompañado solo de su Morin Khoor, un instrumento tradicional de cuerda y arco de Mongolia, nos dejó boquiabiertos con su canto armónico. Una expresión mística y animista de tradición oral a través de la que recrean los sonidos naturales los Pastores Tuva. El cantor produce dos tonos distintos simultáneamente. El primero es un bajo gutural, el segundo un agudo aflautado. Hipnotizante, cuidado, no te dejes llevar demasiado o nadie responde de donde puedas aparecer.
Tras vivenciar esta nueva experiencia musical, el grupo se funde con Saruul y nos acompaña hasta el final del viaje donde no se separan de nosotros sin regalarnos un algo más: A esta sinfonía de colores tonales, timbres, armonías y ritmos se unen para decirnos hasta siempre la voz y la presencia de Aziza Brahim, Mongolia, Sáhara, País Vasco y medio mundo más sonando en una preciosa canción de despedida que terminó de enamorar a un público entregado ya desde las primeras melodías de la noche. Y en las últimas imágenes y compases de esta interpretación, homenaje a Mikel Laboa, fallecido en 2008, considerado como el patriarca de la música vasca, que también unió su voz y su imagen a este enardecido final sumándose así a este maravilloso viaje, casi existencial.
El documental.
El documental Nomadak Tx fue proclamado segundo mejor documental de la historia del Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA), conocido como el Cannes del mundo de la no ficción y entre otros premios y distinciones ha conquistado el Premio del Público en el New European Film Festival – Zinemastea, el Premio MAYSLES BROTHERS al Mejor Documental en el Festival de Cine de Belfast, el Premio por la Paz y la Cultura Robert & Margrit Mondavi Festival de Cine Napa Sonoma Wine Country (California) o el Premio al Mejor Sonido Alcances Muestra Cinematográfica del Atlántico de Cádiz.