domingo, 3 de junio de 2012

Matías se despidió en el Cánovas por todo lo alto

VIII Festival Internacional de Teatro de Objetos, Títeres y Visual. Teatro Cánovas. 03/06/2012 

La clausura de esta edición del festival de títeres fue la crónica de un éxito anunciado.

Texto: José Antonio Triguero | Fotos: Francis García

El Espejo Negro, con La vida de un piojo llamado Matías, abarrotó el Teatro Cánovas de público familiar. Esta adaptación del texto de Fernando Aramburu, dirigida por Ángel Calvente, ha cosechado numerosos premios y reconocimientos y, en teoría, puso el punto final el pasado domingo.

El espectáculo ya no entrará en el repertorio de la compañía malagueña, que ya está a punto de presentar un nuevo espectáculo sobre don Mendo que promete superar las cotas de calidad y triunfo que hasta ahora han sido la constante de esta formación.


Matías nace en la nuca de un maquinista y sus peripecias le llevan a luchar por su supervivencia, instalándose finalmente en la pelambrera de un cánido, donde se convierte en abuelo de una indefensa liendre. Para contar la historia del piojo, Calvente no ha escatimado medios visuales, técnicos o de puesta en escena. La música de Antonio Meliveo contribuye acertadamente a construir las atmósferas necesarias en cada momento y potencia la carga poética del espectáculo.

Hace tiempo que no asistía a ver al Espejo Negro y siempre he sido incondicional de aquel Aparirciones, en la que afrontaba riesgos en los formatos y en los medios de expresión. Creo que todo aquello, ahora, está al servicio de contar una historia, la del piojo Matías. Veo que la madurez y la profesionalidad no le han sentado mal al creador malagueño y sospecho que aún tenemos muchas buenas cosas por ver en un futuro.

A los niños la obra les ofrece una idea de la diferencia y de la exclusión en un tono pedagógico. Sin embargo, también ofrece a los mayores segundas lecturas, traviesas, que celebran con risa cómplice o a carcajadas. De hecho, se oían mas a los adultos en sus reacciones que a los pequeños que disfrutaban de su asombro ante lo que veían, sin rechistar. El trío de actores funciona muy bien, hay sintonía entre ellos y afrontan el ritmo acelerado de la obra aportando matices y tonalidades en su interpretación. Eso se llama, dominio del tempo.

La vida de un piojo llamado Matías de Fernando Aramburu

El Espejo Negro

Adaptación y dirección: Ángel Calvente
Música: Antonio Meliveo
Actores: Susana Fernández, Ana Gardeta y Monti Cruz


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