Mostrando las entradas para la consulta "ciclo de música contemporánea" ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta "ciclo de música contemporánea" ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de febrero de 2011

VERSAR SUL TASTO

17 CICLO MÚSICA CONTEMPORÁNEA MÁLAGA
/JESÚS VILLA-ROJO/

Orquesta Filarmónica de Málaga
CAMERATA DEL PRADO
Miércoles 19 de enero de 2011
Traspasar la barrera mágica
Por Pedro Barrientos
PROGRAMA

I
Serenata, para orquesta de cuerdas (12’)
JESÚS VILLA-ROJO (1940)

Concierto para violín y orquesta de cuerda (20’)
TOMÁS GARRIDO (1955)

II

Preludios y fuga (35’)
WITOLD LUTOSLAWSKI (1913 - 1994)

DAVID MARTÍNEZ Violín, TOMÁS GARRIDO Director

domingo, 30 de enero de 2011

Sofismas y Cuitas

XVII CICLO de MÚSICA CONTEMPORÁNEA de MÁLAGA

¿Quién decide los criterios?

Lunes 24 de Enero. Teatro Cánovas.
Jesús Villa-Rojo: Director. Celia Alcedo: Soprano. Antonio Arias: Flauta. Rafael Tamarit: Oboes. Carlos J. Casadó: Clarinetes. Gerardo López Laguna: Piano. Salvador Puig: Violín. Mirelys Morgan: Viola. Enrique Fernández: Violonchelo
Programa:
Hugo Wolf: Cuatro Lieder (Versión de J. Villa-Rojo).
George Gershwin: Rhapsody in blue (Versión de J. Villa-Rojo).
Jesús Villa-Rojo: Glosas a Sebastián Durón.
Rafael Díaz: Flamenco, Op. 6.
Albéniz: Iberia (Versión de J. Villa-Rojo).
Bis. Antonio Álvarez Alonso: Suspiros de España.

sábado, 29 de enero de 2011

No existe la orquesta, existen los músicos.

Orquesta Filarmónica de Málaga
XVII CICLO DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA DE MÁLAGA


Lo sientes o no 
Por José Manuel López Gaona  


Viernes, 28/01/2011

Xavier Benguerel: Raices hispánicas.
Jesús Villa-Rojo: Variaciones para orquesta.
Manuel Carra: Concierto para piano y orquesta.

El sonido de la Orquesta Filarmónica de Málaga ha cambiado. Antes pensaba que eran mediocres, que el sonido era timorato, más pendiente del grupo; como si escondieran en él sus carencias como interpretes. Felizmente estaba equivocado.

miércoles, 26 de enero de 2011

Una experiencia profunda y dual

XVII Ciclo de Música Contemporánea de Málaga
(Dedicado a Jesús Villa-Rojo )
AQUA.
Idea original y piano: Ricardo Descalzo
Escenografía y danza: Eva Narejos
Diseño y pintura de telas: Anabel Sáez

Teatro Cánovas. Lunes 17 de Enero

Aqua nace en la mente de Ricardo Descalzo, allá por el otoño de 2004, de la mano de una serie de obras musicales con el agua como pretexto y soporte inspirador, que llamaron su atención por diferentes motivos. Confeccionó un programa aglutinador de todas ellas y para completarlo propuso a compositores amigos la creación de piezas ad hoc.

sábado, 22 de enero de 2011

Navegando

17 CICLO MÚSICA CONTEMPORÁNEA MÁLAGA

Orquesta Filarmónica de Málaga

PROYECTOELE


Viernes 14 de enero de 2011, 20,30 horas

PROGRAMA
Miniwanka (The Moments of Water) (7’)
RAYMOND MURRAY SCHAFER (1933)


Muerte y juicio* (9’)
MERCEDES SANCHEZ LUCENA (1968)


Cruz (11’30’’)
oC (1971)


II
Solfeggio (4’)
ARVO PART (1935)
Stasis (6’40’’)
I. Meditación. II. Minilux. III. Destello. IV. Contemplación. OC (1971)


Juegos gráfico-musicales V (Elementos cantables) (17’)
JESUS VILLA-ROJO (1940)


Ludus verbalis (4’25’’)
EINOJUHANI RAUTAVAARA (1928)
I. Personalia II. Temporalia III. Qualitativa IV. Quantitativa

Estreno absoluto. Obra de encargo de la Asociación de Compositores Sinfónicos Andaluces (ACSA).

viernes, 14 de enero de 2011

Motor Atávico

Por  Pedro Barrientos

17 CICLO MÚSICA CONTEMPORÁNEA MÁLAGA
COMPOSITOR HOMENAJEADO : JESÚS VILLA-ROJO

Orquesta Filarmónica de Málaga

TACTIC TRÍO:
ARTURO SERRA
CARLOS CANSINO
TOMÁS ARBOLEDAS
Percusión
 
Teatro Cánovas, miércoles 12 de enero de 2011


Asistir a un concierto de percusión siempre mueve las ganas de ser sorprendido, y esto es justamente la sensación que pareció quedar al público que nos sentamos en el Teatro Canovas el pasado Miércoles 12.
Escuchar la percusión conlleva conectar con algún aspecto primario de nuestras células. Hay impreso en nosotros como un recuerdo ancestral, del que la percusión hacía de vehículo.

jueves, 13 de enero de 2011

Campos de Panoplia y Majestad

Por Pedro Barrientos

17 CICLO MÚSICA CONTEMPORÁNEA MÁLAGA
COMPOSITOR HOMENAJEADO : JESÚS VILLA-ROJO

Orquesta Filarmónica de Málaga

Teatro Cánovas, del 10 al 28 de Enero

CONCIERTO DE INAUGURACIÓN DEL CICLO

Grupo Camaleón
Evdoquia Erchova : Viola
Nicholas Harcourt-Smith : Oboe y Corno Ingles
Purificación Blanco Gómez-Limón: Percusión
Andrew Morgan: Electroacústica
Teatro Cánovas 10-1-2011

Concierto muy amable ofrecido por el grupo Camaleón, tocaron unas obras que sonaron de forma homogénea, suave y lógica. Hincharé las metáforas para resaltar una obviedad opaca: no se concibe la llamada música contemporánea sin estridencias; falsa presunción si nos adentramos en los tiempos del concierto.

Las disonancias fueron consonantes en atronadora elocuencia. Es una opción sabia empezar a pensar como convivir con la certeza de estar fundido entre las estructuras simbólicas del arte actual.

martes, 9 de noviembre de 2010

Paradojas de la programación cultural



Tribuna Abierta de José Manuel López Gaona
Lógica difusa en la programación cultural malagueña

La vida cultural de Málaga es extensa; nos estamos acostumbrando a una mayor oferta artística. Es cierto que unas tienen más calidad que otras, incluso las hay excelentes. El público llena los eventos; los críticos no suelen tener claro la razón del éxito. Otras veces auguran el lleno, aunque no ocurre. Sus argumentaciones son tan subjetivas como les apetece. 

Quizás la razón del comportamiento del malagueño se deba a que el hábito del consumo cultural está enraizándose como opción de ocio. Vamos al cine y al teatro; a la zarzuela y al fútbol. Más allá del criterio de la entidad artística del evento cultural, se esta imponiendo la decisión de ocio de los espectadores para sellar el éxito –de público- del acontecimiento. Esto nos lleva a meditar sobre los criterios de programación de los espacios culturales.

domingo, 10 de octubre de 2010

Danza del vino

El Echegaray en danza- 
Por José A Triguero
Fotos Daniel Pérez


IN VINO VERITAS

Cía. Alicia Soto-Hojarasca
[CICLO DE DANZA]
Creación y dirección  Alicia Soto
Intérpretes / Bailarines  Lorenza Di Calogero, Alicia Torres, Alberto Velasco y Alicia Soto
Colaboración artística  Bruno Rosso
Música  Collage musical
Lugar: Teatro Echegaray, miércoles 6 de octubre


Lo primero, saludar este nuevo ciclo de danza. Uno, por ser danza contemporánea. Dos, porque permite que el número de espectadores se mire con otro prisma y así se de la oportunidad de hacer nuevos públicos, diferentes a los ya establecidos. Ésto favorece la creación de públicos para el arte, el mercado impone hoy día demasiadas leyes y es bueno un poco de riesgo.

jueves, 6 de mayo de 2010

Cañizares no emociona


Crítica de flamenco/ Sonia Roselló - José Enmanuel Triguero
La sencillez es complicada


Guitarra: Cañizares
Segunda guitarra: Juan Carlos Gómez
Percusión: Rafa Villalba
Baile y cajón Angel Muñoz
Música: Cañizares
Dirección artística: Cañizares
Coreografía: Fernando Romero y Ángel Muñoz


Con el título de "Origen flamenco" se presentó Juan Manuel Cañizares la noche del miércoles 28 de abril de 2010, en el escenario del Teatro Cánovas y dentro del ciclo "Flamenco viene del sur", que se encamina ya hacia su recta final. Catalán de nacimiento y andaluz y malagueño de ascendencia, se ha convertido en un icono de la "música española contemporánea". Ganó, con tan sólo 16 años, el Premio Nacional de Guitarra de Jerez de la Frontera y su trayectoria se encuentra unida a nombres como Paco de Lucía, Enrique Morente, Camarón de la Isla o Joan Manuel Serrat.

Creador de músicas para el Ballet Nacional de España, compositor y solista, ha sacado a la luz cuatro discos entre los que destaca "Suite Iberia, Albeniz por Cañizares"; con él ganó el Premio de la Música 2008 al Mejor Intérprete de Música Clásica.

Después de un extenso y rico recorrido, el último espectáculo, "Origen Flamenco", de Cañizares quiere innovar desde la sencillez dando todo el protagonismo a la guitarra, aunque dicha innovación no puede decirse que la consiga plenamente; a pesar de un compás extraordinario y de la perfecta ejecución de las dos guitarras que se funden en una, se nota una falta de la fuerza y el pellizco flamenco que caracterizan a dicho arte.

Juan Manuel Cañizares trata la guitarra con extrema suavidad, trazando una linea recta donde no caben equivocaciones ni sorpresas; Rafael Villalba a la percusión, fue un modelo de templanza, esfuerzo y disfrute; con un compás inigualable nos deleitó con un solo en el que dejó notar su paso por el pop- rock español, pues formó parte de la banda Seguridad Social. Tampoco contribuyó a aportar un nuevo enfoque o novedad a la música flamenca. Más bien al contrario, supuso poner elementos juntos que no llegaban a mezclarse y que no inspiraban la emoción suficiente.

El repertorio se desarrolló de colombianas a rumba, pasando por tangos, bulerías y alegrías, entre los palos más destacados. De las composiciones más personales brilló la balada "Lejana" y el bailaor Ángel Muñoz, lució mucho compás y delicadeza y se atrevió también con la caja, acompañando al percusionista.

Este frío experimento de flamenco, pop, rock y clasicismo, demuestra que a veces la excesiva sencillez es complicada de trasmitir; sobre todo si se persigue llegar al espectador y tocarle alguna fibra sensible.

viernes, 5 de febrero de 2010

Conclusiones contemporáneas


Valoración de
Pedro Barrientos

16 Ciclo de Música Contemporánea en el Teatro Cánovas


Quiero aportar mis últimas reflexiones después de escribir cinco entregas dedicadas a comentar algunos de los conciertos celebrados con motivo del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga en la sala Cánovas.

No me ha dado tiempo a asimilar ni a ver el alcance real de la gran responsabilidad que requiere esta tarea, aunque esa responsabilidad está asumida desde que decidiera hacerlo con todas las consecuencias.

He de ser coherente con mi propia visión, trayectoria personal y el enfoque que he querido ofrecer en mis anteriores escritos. Bien es verdad que he desatado alguna duda ofreciendo una perspectiva que se presenta algo insinuante sin determinar elementos tangibles, o dando vueltas alrededor de no se sabe qué .

No pensé nunca que debiera regirme por elementos totalmente razonables cuando de lo que estábamos hablando era de ARTE, ya lo advertí en las primeras frases del primer escrito. Sabía de lo que quería hablar y ésto no se ajustaba a medidas; aparte, en las medidas, siempre tiendo a pasarme.

Yo no me he sentido un simple espectador, por eso me he permitido sugerir algunas imaginaciones que no todos interpretan ni a todos interesan. Lo he querido así.

La música está cargada de mensajes. Es justo decir que cada cual traduce con su codicia lo que quiere traducir o le interesa o le imponen.

Es evidente que nada tiene que ver el pensamiento musical de Johann Sebastian Bach, Richard Wagner, Luigi Nono o Tomás Marco Aragón, aunque les una la tradición. La música para cada uno de ellos se mueve en una escala de valores diferentes, desde los parámetros matemáticos hasta la sublimación de Dios o elementos esotéricos. Para mi es también diferente, como para ti. La riqueza es abundancia.

Si yo pensara que no tengo nada que aportar, no hubiera aceptado dar mis impresiones públicamente. Sinceramente creo que mi aportación es subjetiva, no es clara ni puede serlo, también lo dejaba dicho cuando apuntaba a la creencia de una especie de revolución individual que se cocía en las profundidades y que todavía no está resuelta.

No puedo ser concreto porque la concreción está muy lejos de la imaginación.

No hay más que establecer conexiones que impliquen a las diferentes disciplinas artísticas para determinar que el ARTE irrevocablemente es algo que no cabe en la razón de los pobres mortales. También lo expresaba cuando hacía pública mi creencia de que lo que hacemos es solo extraer del catálogo infinito un modelo con vida propia y autosuficiente, pensamiento que curiosamente tenía coincidencias con algunas impresiones del maestro García Abril.

Nunca he tenido la tentación de pontificar, ya pontifican algunas circunstancias bastante. Tampoco pretendo aclarar u ofrecer luz sobre lo ya dicho, dicho está con su matiz opaco, no es mi especialidad el aclarado.

Cuando me he sentado a escuchar cada concierto, la que se veía afectada era mi propia sed, la del combatiente en su propia guerra, y así hablé de mi animal insaciado devorador y lo que repetía incesantemente.

Esa tendencia a la racionalización necesita reajustes. Imagínense ustedes que si fuéramos elevados no necesitaríamos la razón, la tendríamos.

No quiero decir ni una palabra más sobre mis conclusiones.

Quiero advertirles por ultimo, que si alguna otra vez osan leer lo que escribo, poseo un virus que cursa a través de la palabra con indiferencia, incomprensión, curiosidad y que a veces nubla la vista proporcionando grandes dolores de cabeza.

Advertidos están y no pienso curarme.


lunes, 1 de febrero de 2010

Al-Hambra de Tomás Marco, final deseado

Clausura del Ciclo

Crítica de música/ Miguel Angel Barba


La Filarmónica

Lugar: Teatro Cánovas, Viernes 29 de enero de 2010.
Intérpretes: Orquesta Filarmónica con los Hermanos del Valle.


El 9º concierto supuso la clausura de este Ciclo 2010 en el Teatro Cánovas. Para la ocasión, la Orquesta Filarmónica de Málaga bajo la batuta de Nacho de Paz, un director joven pero avezado en estas lides y con un gran bagaje en las vanguardias.

Para este cierre la Filarmónica de Málaga nos preparó un variado repertorio ilustrativo de diferentes concepciones de lo contemporáneo. Como comentaré posteriormente, sería mejor haber dejado para el final la obra de Tomás Marco, autor a quien se dedicaba este año el ciclo; aún así, es cierto que asistimos a un interesante recorrido que nos transportó desde una curiosa partitura de Igor Stravinsky, basada en Madrigales de Carlo Gesualdo, compositor y músico renacentista, hasta otra curiosa obra del alemán Wolfgang Rihm, cercana al minimalismo y la simplicidad, desarrollada toda ella sobre una sola nota, fa sostenido, y sustentada en los más graves y estridentes sonidos de los metales y que llevaba hasta al límite a la flauta travesera en una parte en la que daba la sensación de que el interprete de dicho instrumento sostenía la nota hasta lo inverosímil; de hecho más de uno nos preguntábamos si la partitura dejaba algún espacio para respirar. Antes de este final recorrimos la excelsa Palacios de Al-Hambra de Tomás Marco y la odisea cuasi espacial de Iannis Xenaquis.

Del primero de los autores, qué decir que pueda resultar novedoso de Stravinsky. Pues sí, aún siendo la obra menos contemporánea de la noche, la más “romántica” a decir de nuestro amigo colaborador López Gaona, la más clásico a decir de muchos y un poco “fuera de la órbita de este tipo de festivales” a decir de otros, resultó una curiosa intrusión en la obra de Carlo Gesualdo, entre cuyas partituras renacentistas: música sacra, madrigales, canciones... fisgonea, escarba y reinterpreta hasta acercarnos a esta buena muestra de fascinación por un autor y una vida. Stravinsky siempre sorprende, emociona y se agradece.

La siguiente media hora  fue impresionante. Palacios de Al-Hambra de Tomás Marco, de 1999, ha sido -y no es solo mi opinión ya que en el descanso tuvimos ocasión de compartirla con otras personas, algunas habituales y fijas con abono-  de lo mejor que ha sonado en este ciclo. ¡Lo que daría por oírla en la misma construcción nazarí o mejor en sus jardines!

Como antes comentaba - y no era solo una apreciación mía- esta obra debería haber cerrado el ciclo y la noche. Si la mayoría de las personas asistentes sintieron como yo que Tomás Marco, la Orquesta y Nacho de Paz nos llevaron y trajeron durante todo ese tiempo de un espacio a otro, de un tiempo a otro, estarán de acuerdo conmigo en que nos hubiera gustado llevarnos esas sensaciones para casa, sin mediar otras distintas aportadas por las siguientes obras.

Iniciarse con la percepción de atmósferas urbanas, estridencias, arritmias y disonancias, que a través de sus potenciales sensitivos nos amerizaban en pasajes de una delicadeza exquisita. Introducirse en un espacio donde parece que pequeños retazos de partituras, llovidas entre los pentagramas de la obra nos evocaban carrillones, donde las percusiones van marcando y desmarcando el tempo. Premonitoriamente la celesta y los pianos percusionando hasta acercarnos a espacios en los que las flautas y el arpa nos sumergían en atmósferas de cuentos de la Alhambra para volver a resurgir como del fondo de las fuentes del Generalife en una eyaculación sonora. Y, después de la tempestad, vuelve la calma, o eso nos creíamos. Pero nos vemos quizá, en la sala de los Mocárabes o traspuestos por arte de cuerdas y pianos al Peinador de la Reina. Un juego arquitectónico con nuestras sensaciones: a veces cúbico, a veces circular. Piedra y agua.

De nuevo otra huella perversa de atmósfera urbana. ¿He sido yo o me ha sonado a claxon? Otra vez ¿estamos quizá ahora en la calle...? Otro claxon.  Probablemente junto al río Darro. ¿A qué juegan los metales?

Marco juega con nosotros de modo inmisericorde. Como en una montaña rusa nos iza hasta lo más alto, parece que tocamos el Veleta, mira el Mulhacén.... y de pronto nos desploma.

El director Nacho Paz

Tras un varapalo que dura unas décimas de segundo, la tormenta, la lluvia... pero no es Tomás Marco y su multisensorial partitura que, a modo de guiá turística musical nos transportó a la época de Irving y nos hizo viajar constantemente y sin descanso al pasado y al futuro, sin solución de continuidad;  no fue la fantástica interpretación de la Orquesta Filarmónica de Málaga; no es la frescura y fuerza de los hermanos Del Valle a los pianos, su precisión, riesgo y virtuosismo; no fue la audaz y luminosa dirección de Nacho de Paz, expresivo, con una fuerza incontenible pero a su vez con una pianísima sensibilidad cuando se tercia; fue y es la tormenta de aplausos. De haber sido el final, el Cánovas se cae. Era un ciclo dedicado a Tomás Marco y la gente teníamos ganas de aplaudirle.

Aunque pareció que hubo momentos en que el reducido espacio del escenario del Cánovas produjo algún incomodo a determinados instrumentos de la orquesta, lo cual podía entreverse en las posturas y ánimos de algunas partes de la misma: arpa y tuba muy cerca, poco espacio entre los dos pianos y el resto de la orquesta que ocupaba su lugar  tras de ellos, el público no veíamos a un grupo músicos ni a las percusiones,  realmente  la orquesta estuvo soberbia.

Tras este momento álgido, el descanso, los cambios de escenario. Repito que la obra se merecía ser el final y marcharnos con su estela. Después vinieron otros elementos que, si bien no la borrarían, si la ocultarían un poco.

Los hermanos Del Valle

A punto de empezar la segunda parte, los hermanos Del Valle ya cambiados y desprovistos de sus atuendos de andar por el escenario, nos hacen entender su forma de tocar e interpretar: ellos son así, frescos, jóvenes, con desparpajo... Se sientan se levantan, saludan aquí y allá. En realidad tocan como son y son como tocan.

Tras el descanso, un acercamiento a la ciencia: la física aplicada y la matemática; las notas que entran de manera imposible, los cálculos, la ecuaciones. Parecía que la partitura había sido trabajada con una calculadora, los glisados ascendentes y descendentes, los metales monotonales, las fuerzas centrífugas y a continuación enfrentadas, las centrípetas y el público, en medio, temiendo salir despedidos en cualquier requiebro de unas trazas de sonidos cósmicos que evocan una odisea espacial reconocida. De pronto, nos cambia la ubicación y nos traslada a una zona lacustre en la que nos parece oír los sonidos familiares de estas: fochas que son fagots y oboes, metales que son anátidas y como final la tuba remedando al avetoro. Del espacio y el macrocosmos al microespacio de un lago cualquiera.

Y para acabar la noche In-Schrift, un conglomerado de sonidos ultragraves, metales desgarrados y, a veces, sordos que, interpretados a lo largo de 20 minutos en la misma nota parecía pretender sorprendernos constantemente, pero parece que solo funcionó al inicio de la obra, una obra que prescindió de violines y violas para trabajar solo las cuerdas graves. Tras un crescendo de cuatro percusiones muy interesante se produjo una sonoridad tan estridente que, a decir de bastantes, llegó a resultar desagradable al oído y produjo un repullo en algunas personas. 

La prolongación del aplauso final  parecía más dirigido al director y a su energía y personalidad en la dirección y al buen hacer de la orquesta que a esta última obra.




Lo dicho, el mejor final hubiese sido con Tomás Marco.

viernes, 29 de enero de 2010

Fluidos contemporaneos


Crítica de música/ José Manuel López Gaona

8º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga


         Miguel Borrego                          Juan Carlos Garvayo (piano)


Lugar: Teatro Cánovas, Miércoles 27 de enero de 2010

Intérpretes: Dúo Borrego-Garvayo

Obras y compositores:

-    Tomas Marco (1942)
o    Dúo Concertante para violín y piano nº 3
o    Iris (para violín y Piano)

-    Luis de Pablos (1930)
o    4 fragmentos KIU para violín y Piano

-    Robert Gerhard (1896-1970)
o    Gemini


Me arriesgo a realizar una crítica musical sin saber leer una partitura. Empecé a interesarme por la música  contemporánea de estudiante, en el Madrid de los años 70, en la Sala Fenix; allí descubrí a Tomás Marco, Luis de Pablos, Halffter, etc...

En el Teatro Canovas había la friolera de 23 personas en una noche lluviosa. La verdad es que estábamos los mismos de casi siempre; y casi los mismos que había en Cuenca el año pasado en el Festival de Música Religiosa, cuando estos mismo intérpretes actuaron como trío junto al violoncelista José Miguel Gómez, el famoso Trío Arbós.

El dúo Miguel Borrego (violín) y Juan Carlos Garvayo (piano) interpretaron a Tomás Marco, Luis de Pablos y Robert Gerhard. Me pareció que compositores e intérpretes se unían en lo contemporáneo. Quizás asistamos a la manera más abstracta de expresar sentimientos, y esta música nos muestra un camino para recorrer la geometría de esos sentimientos, cosa que de otra manera no surgirían o no seríamos conscientes de que están aflorando. Esta forma musical no es la sucesión, más o menos bella de sonidos agradables. No todo fluye en el exterior con esa encantadora y romántica cadencia. Es por ello, que uno se ve seducido por la búsqueda de un lenguaje propio para expresar sentimientos tan próximos a lo que yo siento.

No sabría describir si fluye mejor el tono o la melodía; o si es el ritmo el que se ve frecuentemente alterado por los férreos contornos del pentagrama..; ni me interesa.  Esta música te ofrece un referente a la dificultad que tenemos para entender el mundo con los mismos conceptos, que cambian a lo largo de la historia.

Lo primero que impresiona  cuando entré en la sala es la soledad del piano, un Steinway&sons, negro, brillante, iluminado con la luz de un espectáculo de silencios.

Miguel Borrego es un virtuoso, de un virtuosismo tal que a veces se duda de si el violín será capaz de reproducir los sonidos que se le proponen. Envuelve su sonido a la sala en la bóveda de la oquedad de ti mismo, intentando desentrañar qué estoy sintiendo. Y si los demás sienten lo mismo. Miguel recorría el mástil proponiendo sonidos muy novedosos, sobretodo interpretando a Luis de Pablos. Los cuatro fragmentos de Kiu me impresionaron.

Supongo que desde que Carlo Tononi fabricara el violín, allá por el 1710 –como nos dice el programa de mano- se le habrán sacado todo tipo de posibilidades sonoras. Desde fiestas o salas de conciertos más amables, o en míseros encierros de sus posibles poseedores en tiempos peores, el violín habrá sonado de muchas maneras. Pero la sucesión de sonidos que nos propone Borrego, sería imposible de imaginar si no fuera por el talento y la sensibilidad de este artista. La velocidad de sus movimientos, la precisión de su sonoridad lo convierten –a mi juicio- en lo mejor que ha pasado por este ciclo.

Juan Carlos Garvayo es un pianista que me emocionó en Cuenca. Lo vi con la cara desencajada tras estrenar una obra de MIGUEL GÁLVEZ TARONCHER, sintió la obra y nos trasmitió su sentimiento. Con él uno sabe porqué el piano es un instrumento de percusión. Tocó, unas veces con las teclas, otras percutiendo directamente con sus manos sobre el interior del piano. Transmite casi tanto con el sonido como con sus movimientos o al menos te mantiene expectante ante sus gestos, que te convierten en otro cómplice de lo que está ocurriendo en la sala.

Estamos ante dos artistas muy compenetrados y muy sabedores de lo que están interpretando, lo que no siempre me ha parecido así cuando he asistido a otros conciertos.

Termino diciendo que fue un excelente concierto –sin propina- que justifica todo el día que viví ayer.

miércoles, 27 de enero de 2010

CERRAR ABRIENDO

Crítica de música/ Pedro Barrientos

7º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga





Lugar: Teatro Cánovas, lunes 25 de enero de 2010

SPANISH BRASS
LUUR METALLS

Obras y Compositores :

El vuelo del viento………Antón García Abril
Septeto para cinco……….Jesús Villa Rojo
Detrás de los árboles…….Tomás Marco
Caballeros andantes……...José Vicente Egea
Collage…………………...Vicente Roncero
La escalera de Jacob……..Pilar Jurado
Phoenix…………………..Zulema de la Cruz


La crítica.

Muy oportuno leer el programa de mano del 7º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga donde el compositor Antón García Abril se expresa de la siguiente manera : “La creación en si es un misterio, al menos mi forma de verla. Por eso estudio rigurosamente cada paso que quiero dar. Es la propia obra la que me conduce, imponiendo sus propias exigencias”. Acertadas pistas para desovillar madejas.

Sentados cómodamente nos dispusimos a escuchar la primera obra del programa “El vuelo del viento”, de García Abril. Nos mantuvimos expectantes, ya que el título de la obra, de por si, avalaba ciertas decisiones que caracterizan a los artistas soñadores, aval que en el arte es imprescindible. El mismo García Abril “se remanga los puños” al expresar sus propios comentarios sobre esta obra, aludiendo a “relaciones sensibles” entre la poesía y el aire que emana impulsado por el corazón de los intérpretes, otorgando vida al corazón de los instrumentos.

Viento impulsor. A veces se vuela para tocar el cielo, pero el firmamento no se deja acariciar por todos. Intermitentemente arisco.

Primera ráfaga donde el sonido generado por los Spanish Brass Luur Metalls despliega un retal de terciopelo en nuestros oídos, disculpen por tanta melaza, pero no desdeñemos los sabores dulces de nuestros sentidos, sirven para equilibrar el antagonismo a veces tan agrio. Los golosos nos caracterizamos por sublimar la gula. Poco se puede escuchar a un grupo de viento-metal que aporte un sonido tan envolvente y pulido, son realmente extraordinarios intérpretes. De agradecer son los comentarios previos a cada interpretación; ofrecía humanidad a algo tan natural como un concierto de música contemporánea.

La obra de Jesús Villa Rojo “Septeto para cinco” responde, según su autor, a una reelaboración del concepto instrumental del septeto, aplicado a un grupo de cinco intérpretes con las capacidades superdotadas del Spanish Brass. Villa Rojo extrae algo de la música que pocos logran . Esta apreciación quiere emparentar un sentido formal de la construcción con la intuición, y esto no se define por parámetros mensurables. Mozart o Haendel también lo aportaban. La obra rebosa vida, que emana de un artífice brillante como su propia cara delata.

Mas interés suscitado cuando leímos el titulo de la siguiente obra de Tomas Marco Aragón “Detrás de los árboles” y el posterior comentario del autor : “Una obra de arte no tiene mejor comentario que otra obra de arte. Aunque sea un arte distinto”. Empezamos a ser conscientes de que fue premeditado el unir a los tres primeros compositores de las obras de la primera mitad del concierto, como aglutinante de unas formas que hacen historia merecidamente. Ellos, ya están insertos dentro del nutrido grupo que tiende la mano a cierta dimensión que ayuda a bajar los escalones a estos jeroglíficos con equipaje.

Por no dar paseos sin ton ni son, las obras “Caballeros andantes” de José Vicente Egea y “Collage” de Vicente Roncero sirvieron de interludio a las manifestaciones contrastantes de lo que sonó después. El concierto estuvo dividido en tres cámaras cerradas.

Creo que “La escalera de Jacob” de la compositora y cantante Pilar Jurado abrió una brecha en algún componente del público. Escuché en algún asiento de atrás ¡Que cara!

Ejemplo vivo que corrobora alguna de las apreciaciones que hice en mi primera entrega “Todo correcto y...” Esta reacción ingrata demuestra el estado de algunas cosas y pone a Pilar Jurado en un punto de partida prometedor. El lenguaje de Pilar toca en carne viva. Nadie podría negar el poder de su afilado corte. Para tranquilidad de los heridos, diremos que su hoja ha sido desinfectada por años de trabajo y kilos de sinceridad y generosidad. Bien es verdad, como siempre, que los damnificados son siempre los mismos. No se preocupen que sanará.

“Phoenix” de Zulema de la Cruz con soporte de grabación electroacústica, marcaba un ritmo frenético consonante con el sentido alegórico de su doble significado: constelación del hemisferio sur y ave mítica que resurge de sus cenizas. Fuerzas de la naturaleza y fuerzas de la vida.

Este universo inexplorado a penas deja extraer del aire una sola mota de polvo; más aún, diría que nos queda cegarnos con los vientos arenosos del desierto.

Ante tal perspectiva, una reflexión superficial que quizás no venga a cuento pero la haré. Es referente a esta última tendencia ibérica que se entretiene en poner sexo a la música o en denominar “música de mujeres”. Mala costumbre puramente política que pone límite a la longitud de las alas y que no tiene nada que ver con la lluvia de ideas, yo pienso que viajamos con el mismo boleto. Mujer y hombre conforman la viga que soporta el pensamiento, eso es lo que digo y vamos a dejarnos de divagaciones.

En medio se abren abismos que nos tambalean, audaces somos.

Por de pronto, la soledad del creador alivia la soledad de mi yo espectador.



lunes, 25 de enero de 2010

Esto no es jazz

Crónica crítica/ Miguel A Barba
6º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga



ORQUESTA DE CÁMARA IBÉRICA


La crónica crítica


El viernes 22 asistimos al sexto de los conciertos del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga, que este año gira en torno a la figura y la obra de Tomás Marco Aragón autor que, si bien no es del gusto de todos los seguidores de este tipo de música, si es de los más laureados y de los más seguidos por sus incondicionales.

Una de sus piezas abrió el programa de la noche y, sea por la frialdad que aún se palpaba, sea por su cortedad, el caso es que fue la menos aplaudida. Si lo fueron sus interpretes: la Orquesta de Cámara Ibérica, que en esta primera interpretación de la noche calentaron bien con una panoplia demostrativa de recursos, fruto de una partitura de Tomás Marco en la que faltaban muy pocos de ellos: estacatos, pizzicatos y toda una lluvia de glisados que alfombraban la obra en la que hubo espacios sonoros muy interesantes en los que la cuerdas llegaban a mostrar unas sonoridades estremecedoras. Hubo hasta quien buscó en algún momento dónde se ocultaba el sintetizador, dado que en determinados fragmentos los timbres alcanzados, junto con una forma de plañir el instrumento sumamente pianísima y delicada consiguieron sonoridades que parecían más bien sacadas de la electroacústica.

Sin duda la parte más aplaudida fue la segunda, en el que la orquesta nos interpretó una obra de Leonardo Balada dedicada precisamente a ésta. No sabría definir si el aplauso respondía más a Caprichos nº 5, Homenaje a Albéniz, o al virtuosismo y gran trabajo de interpretación del violonchelista Aldo Mata.

Si bien algunos “más puristas” de la música contemporánea no terminaban de apreciar en su totalidad los atrevimientos de Balada por “abusar” de las melodías excesivamente reconocibles o de hacer una partitura a partir de fragmentos de acompañamientos o melodías del genial autor español. Lo cierto es que los menos allegados a lo contemporáneo musical o menos entendidos en estas lides y sutilezas, agradecen o quizá debería decir, agradecemos este tipo de guiños y juegos con algunos de los grandes así como el uso de acordes y variaciones o secuencias rítmicas conocidas y por lo tanto atrayentes de nuevo público que deben su acercamientos a estas músicas a estos tipos de aventuras musicales. Obra muy rítmica y brillante, con grandes dosis de virtuosismo. Muy bonita al tiempo que, a veces, vertiginosa.


Aldo Mata

La interpretación final, solo de cello de Aldo Mata, fue lo más aplaudido de la noche. Virtuoso, certero, lírico, rítmico, suave, potente, acordes, glisados, melodías, contraritmos, sonoridades..; fue una demostración de virtudes y de técnica instrumental al tiempo que no faltó esa sensibilidad y emotividad que todas las personas asociamos con este instrumento. Realmente evocadora.

Yo estaba sentado hacia atrás y al fijarme en las siluetas del público me llamó poderosamente la atención ver algunas cabezas siguiendo las apariciones sinuosas de notas y melodías de La Tarara.

Balada es un gran amante de experimentar con y rebuscar entre las melodías populares y/o antiguas.


En el descanso se oían comentarios de todo tipo pero me quedo con uno: estas piezas e interpretaciones hacen público. Acercan nuevos adeptos. Superábamos escasamente la treintena de espectadores.

Componían la segunda parte una obra de Tomás Marco que me acercó en algunos pasajes, al mundo de las músicas minimalistas, de la new age y los arpegios reiterados que a mi personalmente, me encantan. Una composición de Consuelo Díaz, Geometría del agua, a la que yo atendí especialmente por estar inmerso con taller e-ideas en una performance titulada “Sé Agua”, para la cual nos interesa aprender de todos las maestras y maestros a los que podamos ver y oír.

Si bien es cierto que no encontré muchas sonoridades que me transpusieran o sugirieran relaciones con el líquido elemento si encontré momentos brillantes y sobre todo, inquietantes. El hecho de no encontrar dichas evocaciones o emociones relacionadas con el agua también pueden venir de mi predisposición a oír determinadas sonoridades o formas de interpretar con los arcos. Díaz fue muy aplaudida al subir a saludar con la orquesta.

Como final de la noche el propio director de la orquesta nos reinterpretó sus Cartas Íntimas. A Tomás Garrido hemos de agradecerle el que sea un músico, interprete, compositor y director que no quiere redirigirnos, antes de que oigamos su obra, hasta universos paralelos del tipo: “con esta composición pretendo desarrollar una alegoría hiperbólica sobre la hipotenusa cóncava del pollo de corral y la serpiente de cascabel cuando cantan a la cascada nocturna de gotas de alas de hadas con un rondón y un minueto electrocardiográmico... podría seguir toda la noche explicándolo pero prefiero que sea mi público quien lo adivine por sí mismo...”

Garrido nos interpreta su obra y nos deja que seamos personas escuchantes, receptoras e interpretadoras de su música. No nos dice de antemano lo que tenemos que sentir o interpretar y mucho menos tiene que explicarnos lo que hace y porqué lo hace. El público sabe perfectamente lo que siente, lo que le emociona y lo que no. Por ello, y a decir de muchos de quienes asistimos, gracias por dejarnos la libertad de sentir, pensar... y llegar por nosotros mismos a la conclusión de que tu música nos gusta por ella y no por lo que supone que deberíamos entender.

Desde mi opinión, una buena exploración de las diferentes sonoridades que pueden brindarnos los instrumentos de cuerda en sus formatos reducidos de quintetos o de orquestas de cámara. Me gustaron especialmente, a parte de brillantes fragmentos cargados de virtuosismo no gratuito, la experimentación y juegos de disonancias contrarítmicas entre el contrabajo y los violoncellos.

Otra buena noche de música. Que para algunos pudo quedar un poco corta en cuanto al riesgo de la composición. Un espectador hablaba en la puerta con un grupito y preguntaba: ¿porqué nunca improvisan...? y una mujer le contestaba: es que, esto no es jazz...


Antesala del Teatro. Tomás Marco, autor homenajeado y Fernando Anaya, organizdor del ciclo aparecen en la foto.
Foto de Miguel A Barba. 




viernes, 22 de enero de 2010

De religiones varias




Crítica de música/ Pedro Barrientos

5º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga


Trino Zurita. Foto: Luis Castilla.

Lugar: Teatro Cánovas, MIércoles 20 de Enero de 2010

GRUPO ENIGMA Orquesta de cámara del auditorio de Zaragoza
Director : JUÁN JOSÉ OLIVES
Solista : TRINO ZURITA (Violoncello)

Obras de :

CARLOS CRUZ DE CASTRO………Ofrenda a Miguel Hernández
TOMÁS MARCO…………………….Laberinto marino
JUAN JOSÉ OLIVES…………………Variaciones sobre un tema de Alban Berg
JORDI CERVELLÓ…………………..Dos movimientos - Andante
  • Allegro – Studio







Me sobra el corazón.

Hoy descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No se porqué, no se porqué ni como
me perdono la vida cada día.

Miguel Hernández



Las cosas sencillas están llenas de respuestas. Cuantas veces hemos escuchado que el cerebro humano es un conglomerado de ramificaciones imposibles de determinar, con millones de conexiones laberínticas que portan un tocho de información neuronal a este hormiguero inmenso que se esconde detrás de nuestros ojos. Sin embargo es extraño que permanezcamos ciegos ante cosas muy simples.

Hay que ver lo que puede hacer en la caja de sensaciones que atesoramos, un cromatismo descendente de violines en arco con un pedal ostinato del contrabajo en pizzicato, formulas escaladas ascendentes y descendentes, son una percepción matérica que predispone a salvar el archivo, aunque al final el ritmo Vivace y reexposición de la fórmula primera rompe el hechizo; Carlos Cruz de Castro lo quiso así en su “Ofrenda a Miguel Hernández”. La libertad es un bien sagrado.

Me viene a la memoria una conversación que mantuve con dos insignes compositores en un coche "cascarrioso" donde se mofaron de un comentario que hice con mi bisoña inocencia de estudiante de composición: “Una obra musical tiene que crear un ambiente que sugiera cosas”. Reconozco que hoy no lo hubiera expresado así, pero no cambiaría un ápice del trasfondo filosófico; y aunque mi comentario no fuera precisamente el de un ilustrado, mi persona “pardilla” inconscientemente sentenciaba: "...cuando una obra musical suena en el oído de alguien que quiere escucharla, hay una simbiosis que en principio solo es acercamiento de las partes"; es decir: dos comunicándose, independientemente de si el idioma que usan será comprendido o no. Luego nace la relación.

Recomendemos a nuestra inquietud reposar en las palabras que el gran genio György Ligeti repetía incesantemente en sus clases magistrales, IMAGINACIÓN, IMAGINACIÓN, IMAGINACIÓN, con una dicción y expresividad que ni el Eterno Peter Hammill hubiera declamado mejor. Seguro que ellos dos, “los insignes” no escucharon nunca con oídos atentos la palabra mágica que el gran Genio machacaba a la vez que se iluminaban las lámparas de sus ojos.

El compositor compone a veces compulsivamente por necesidad... ¿de qué?

Ni el mas profundo y enrevesado, cerebral e intelectual de los creadores se salva de los rasgos humanos mas primarios; por ejemplo, si se come los mocos en publico como he visto a alguno hacer y luego es capaz de componer una Obra de Arte, demuestra que lo elevado no esta reñido con lo mundano. Plantea un maremagnum de controversias súper-atractivas.

El “Laberinto marino” de Tomás Marco Aragón sonó unánime en las personas que nos congregamos el miércoles en el Auditorio Cánovas; y es que, lo que es, es. Además si tiene el honor de ser interpretada por Trino Zurita, la cosa torna en lo que fue la cara de su compositor cuando acabó la obra, me sugirió que Don Tomás pensó que se había hecho justicia con su trabajo. Junten ustedes una buena obra con un interprete excepcional y el resultado es tan eficaz como una apisonadora. El Laberinto esta planteado de forma parecida a las pautas que marcan los Cantus Firmus con posteriores desarrollos contrapuntísticos en las misas renacentistas, y es que a lo sublime hay que rezarlo.

El Laberinto marino Marquiano tiene mucho de épico, incluso esbozos románticos y expresionistas valientemente planteados; de agradecer es la ausencia de prejuicio, pienso que cuando se da en el blanco, la lluvia de flechas clava en todos los resortes, ¡qué mas da lo que parezca!

No hay duda de que Trino Zurita elevó al Supremo tal plegaria.  

“Variaciones sobre un tema de Alban Berg” de Juan José Olivés demuestra que el compositor conoce muy bien el lenguaje del Maestro vienés. Inserta un vals muy embriagador, delicioso. Se puede pensar que unas variaciones deberían apostar por añadir algo al mensaje del autor primero, aunque es justo decir que no todos los compositores se decantan por la opción de pisar suelos movedizos, la opción es libre, comprendemos que hay cosas que marean.

Escuchamos atentamente los “Dos movimientos” de Jordi Cervelló.
Es posible que en el 5º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga, no se sintonizara con precisión esta obra y la magnifica interpretación del “Grupo Enigma” Orquesta de Cámara del Auditorio de Zaragoza , una agrupación muy sólida que difunde el repertorio contemporáneo de forma encomiable. Creo que hubo interferencias.

Cuando se hace una Ofrenda a un muerto, el aura del difunto visita el lugar de culto y si el pasajero a mejor vida, es alguien con la fuerza arrolladora de Miguel Hernández, entonces un leve soplo nos refresca la cara.

Querido Miguel... ¿Por qué hoy da tanto miedo lo trascendente?


jueves, 21 de enero de 2010

El Peligro de las Aguas


Crítica de música/ Pedro Barrientos

4º Concierto del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga





Lugar: Teatro Cánovas, Lunes 18 de Enero de 2010

Intérprete: MANUEL ESCALANTE (piano)


Obras de :
- FEDERICO IBARRA    …………. Sonata II para piano – Lento con forza
- MARCELA RODRIGEZ……….....Como agua en el agua
- ANA LARA……………………….Pegaso- Expresivo-Presto-Lento-Vivo-Lento-
                                                                          Molto leggero
- ALBERTO GINASTERA…………Sonata nº 2 op.53  - I  Allegramente
                                                                                           -II  Adagio sereno-Scorrevole-
                                                                                                 Ripresa dell´Adagio
                                                                                           -III Ostinato Aymará
- FRANCISCO JAVIER TORRES….Dime adiós
- TOMÁS MARCO………………….Fetiches
                                                             Sonata Atlántica  -Va y vén
                • Mar de los ecos
                • Oleaje de olvidos y memoria
                                                             Jardín de Hespérides
 
La crítica.


Progreso no es inercia . He creído siempre que la formula y el orden de parámetros en los que se constituye una Obra de Arte han existido desde el principio de los tiempos, y esta, es una entidad propia. Cuando es extraída del catalogo infinito , se produce una acción que perfila el contorno de la forma en la que se dibuja el futuro , dando motivos a la evolución del espíritu.

Existen mundos tangibles y etéreos, siempre inmersos en innumerables guerras, pero todos están dentro de nosotros y son reales.

Éramos veintiséis personas las que llenábamos el aforo del Teatro Cánovas ayer. Un concierto que tradujo mi mente en muchos idiomas. El Pianista mexicano Manuel Escalante abordó un repertorio comprometido, con obras de difícil ejecución mecánica. La Sonata II de Federico Ibarra, de estilo pianístico muy estereotipado con evidentes estructuras tonales y armonías muy densas. En la parte final de la obra me quedé atrapado gratamente con una resolución en pianisimo, no es para escuchar una sola vez. “Como agua en el agua” es una apuesta  en la que se podían escuchar  gotas y torrentes, no sé si la descripción al pie de la letra en nuestras expresiones nos podría llevar a Marcela Rodríguez y al auditorio a acabar hechos unas sopas. No se equivoquen y relean. Yo vi , como se define en “La Teoría de Cuerdas” universos paralelos varios , no se debe ser categórico, ya que las cascadas portan el agua con humores diluidos.

“Pegaso” de la compositora Ana Lara nos prestaba su extracto emparentado a mundos explorados por Eric Satie, con resultados que parecen sencillos , pero guardan ambrosía.

De pronto se abre un abismo... cuando el artífice mago desgrana nota a nota un gran motivo o excusa para evolucionar, con un idioma visionario y rotundo; y es que la innovación no es hija de lo desconocido, sino que la Sonata 2 de Alberto Ginastera es un ente independiente  autosuficiente. Solo bastan escuchar sus primeras notas para atender a su llamada, quedando en cueros ante tal ímpetu.

“Dime adiós” de Francisco Javier Torres empieza con una forma similar a lo que los guitarristas flamencos denominan un “bordoneo”; coincido con el pensamiento trasgresor de anular los clichés con los que son tratados los instrumentos musicales, aunque cuando yo optara por borrar, preferiría esbozar sobre la nada. La criatura se cría de forma mas libre.

Las propuestas de Tomás Marco pasearon por un suelo lleno de ramas que se abrían, ofreciendo un trabajo concienzudo sobre los armónicos y producción de masas sonoras con las resultantes de estos. 

Montón de clusters  haciendo honor a su condición. Así se escuchó en “Fetiches”.

“Jardín de Hespérides” y “Sonata Atlántica”  volaron gráciles en un cielo que yo no vislumbraba; por esto haré caso a mis padres: ¡niño , si no lo has visto no puedes opinar!


-   ¡Oye ¡ ¿pican ?
-   Mira…. preocúpate solo de traer una buena pelliza porque hace un frío que pela.