lunes, 11 de abril de 2011

Aute en Málaga a la Intemperie

Aute regala arte
 por Andrea Acquaroli
Fotografías: Daniel Pérez /TC

8 de abril


Luis Eduardo Aute: voz y guitarra
Toni Carmona: guitarras
Igor Tukalo: teclados y acordeón
Cristina Narea: guitarra y coro

Tras varios años sin visitar nuestra ciudad, Luis Eduardo Aute, junto a su excelente y completo equipo de músicos, nos ofreció una velada emocionante este viernes 8 de abril, en el Teatro Cervantes de Málaga.

Durante las tres horas que duró el concierto, no hubo un momento donde cayera la magia a la que nos fue invitando con cada canción y cada palabra expresada.




Luis Eduardo Aute grabó su primer disco sencillo en el año 1967 y, desde allí hasta ahora, no ha dejado de componer y abrirse un espacio logrando fusionar con buen gusto y sentido de compromiso música, cine, pintura y poesía. Se puede ubicar dentro de un nivel de cantautores de la talla de Joan Manuel Serrat o Silvio Rodríguez, con los cuales tiene mucho en común (cada uno en su estilo) y según parece les une una gran amistad.

Resulta complejo poner en palabras aquellas dimensiones que tienen la música y la poesía de este artista, que intuye, adivina, comprende, crea, siente y piensa, especialmente en tiempos donde lo  preponderante no es la reflexión; vivimos bombardeados cotidianamente de información oportunista, vacía, que contribuye a la “vagancia mental” y es de agradecer, que un artista de esta envergadura, nos conceda el privilegio, el motor, la perspectiva de recapacitar a través del arte, que en su estado puro, soslaya lo que parece imposible de cambiar.





Aute acompañó el concierto reflexionando antes de cada canción con una cita que describía de alguna manera la intención que tuvo a la hora de crearla. Además resultó ser un gran comunicador, enérgico, irónico y divertido a la hora de expresarse ante el público.


Presentó su último disco  Intemperie, donde temas como el amor, la felicidad, el sexo, el tiempo, “Atenas en llamas”, brillaron. Tampoco faltaron canciones “con dedicatoria” como el homenaje al pueblo de Buñuel, otra en catalán: Somnis de la Plaça Rovira, dedicada a esta plaza del barrio de Gracia, zona en la que nació y se crió su padre; abordó el cine y la censura durante el franquismo y como artista plástico, también expresó su canción sobre el arte de Goya, Picasso y Velázquez.
Sus canciones más conocidas se hicieron esperar y sólo llegaron culminando la noche. Nos aclaró desde un principio que nos llenaría del repertorio nuevo de canciones, e ironizó: “ya que no me pasan por la radio, ni en Sálvame”. (sic)


El acompañamiento artístico que tuvo el músico, dejó un toque notable sobre el escenario, gran labor la de su guitarrista y productor: Toni Carmona; sin desmerecer en absoluto el trabajo realizado por Igor Tukalo en teclados y acordeón y de Cristina Narea en guitarra y coros, más algunos “destellos” de percusión.


La actuación fue brillante, el concierto, sumergible, instrospectivo, sabia poesía de la vida cotidiana, energía con algunas nostalgias que también se dejaron fluir y que dejan una huella en la memoria de los espectadores.


Resumido en una frase: “Aute regala arte”. Los invito a ver y a nutrirse de estos componentes, que no abundan ahora mismo, pero existen.

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