miércoles, 10 de febrero de 2010

metrópolis




Crítica de teatro / José Antonio Triguero

XXVII Festival de Teatro de Málaga
Fotos de Daniél Pérez TC



XVII Festival de Teatro de Málaga.
Lugar: Teatro Cervantes, 7 de febrero.
Obra: Metrópolis de Fritz Lang.
Compañía: Teatro Che y Moche.
Actores: Carlos Alcolea, Alfonso Pablo, Jesús Llanos, Ingrid Magriñá, Raquel Anadón, Antonio Muñoz, Marian Pueo y la Compañía de Danza Sybaa, en total dieciséis.
Música: Víctor Rebullida.
Adaptación, puesta en escena y dirección: Joaquín Murillo.


La verdad es que poco o mucho hay que decir de esta adaptación cinematográfica. En realidad baste apuntar que si tienes la oportunidad de ir a verla, no lo dudes. Está construida con una honestidad palpable y luce extrema naturaleza escénica a pesar de ser fiel a la película. Cosa difícil en tiempos donde hacer obras basadas en celuloide cumple más que nada una función crematística, a falta de un verdadero arraigo de la creación teatral dominada por productoras.

Y esto es lo que nos encontramos en la apuesta de Che y Moche, mucha creatividad, mucha carne en el asador, mucha cocina dramatúrgica. Algo propio de quien ama al teatro y no abraza la convención de imitar o adaptar sin implicación de vísceras, una obra cinematográfica como Metrópolis. Está claro que si el referente ha de ser el cine, este es el camino para rescatar al teatro de esta especie de estupefacción en la que se encuentra actualmente. El éxito de esta obra se debe la innovación y a la mediación de elementos dramáticos que dejan volar el sentido del riesgo y de lo contemporáneo.


Esta propuesta sitúa el teatro español más allá de nuestras fronteras y esgrime, desde las tablas, el argumento de que las compañías necesitan medios, los artistas necesitan medios para salir de la comedia de tresillo. Son dieciséis actores y bailarines para crear arte; acostumbrados como estamos a obras de tres, dos o un personaje, verlos en escena dialogar con la excepcional iluminación, con la danza, con el teatro gestual, con el espacio sonoro y la música, es una delicia y una liberación.

El diseño del espacio escénico está imbricado en la acción, nada es superfluo, nada es decorativo. Sin texto, con letreros proyectados en una pantalla transparente. Ya Alfred Jarry utilizó los letreros en teatro para avivar la imaginación del espectador, esa imaginación que con el cine mudo había que utilizar y que muchos de los escritores de palabras para la escena han mutilado con el tiempo.



Imaginación y emoción son las armas que han utilizado. Así y a pesar de la pantalla colocada delante del transcurrir de los actores, atraviesan la cuarta pared y llegan a los espectadores con intención nítida. Ojalá tomen nota nuestros gestores culturales y atiendan más a los creadores, aquéllos que no se sientan en una oficina a esperar que les llamen sino que son animales de la escena. Pregúntense cuánto tiempo han invertido este colectivo en crear y ensayar esta pieza y darán con algunas claves. El teatro no es como el cine, cuanto más preparación mejor sale. Evidentemente hay excepciones pero eso no es óbice.


martes, 9 de febrero de 2010

Nomadak, un encuentro diferente





Reportaje de Miguel Angel Barba
Oretka TX en el Auditorio de la Diputación de Málaga

El deseo… un lugar de encuentro entre personas y culturas diferentes
       
       

Músicos: Oreka TX: Harkaitz Martinez de San Vicente, Igor Otxoa y/o Mikel Ugarte: txalaparta de madera y txalaparta de piedra, tubos y  bidones.
Iñigo Egia; percusión: tabla india, cajón, bendir, bodrham, jarrones, wok...
Juanjo Otxantorena; bouzouki.
Amaiur Cajaraville; contrabajo.
Mixel Ducau; alboka, ttun ttun, saxo soprano y clarinete.

Invitados: Saruultugs Myagmarjav “Saruul”, miembro del grupo Transmongolian; canto armónico Khoomi y toca el instrumento tradicional mongol Morin Khoor y Aziza Brahim, cantante saharaui



Oreka TX ha colaborado y grabado con músicos de la talla de: Alasdair Freaisier, Kepa Junkera, Carlos Nuñez, Berrogüeto, Dulce Pontes, Pat Metheny, María del Mar Bonet, Phil Cunningham, Oskorri, Hevia o los Finlandeses Hendirgarna.

El concierto multimedia.

La noche del sábado 6 de febrero pudimos participar, en el auditorio de Diputación, de un periplo cargado de aventuras audiovisuales y sensitivas, un viaje geográfico-musical con tintes casi de peregrinación. Culturas que se descubren, se encuentran, se reúnen y marinan produciendo aleaciones mágicas.

El grupo vasco Oreka TX nos obsequió con un recorrido por "el deseo… un lugar de encuentro entre personas y culturas diferentes" como definen ellos mismos su proyecto Nomadak. El que vinieron a regalarnos.

Nomadak se auto califica como "un producto audiovisual que refleja una ilusión, un deseo". Y desde luego que tuvimos ilusión y deseos.



Las imágenes del Documental Nomadak (2006) no acompañaron ni ilustraron la actuación, eran parte intrínseca del espectáculo, sin las cuales no tendría sentido. El documental está dirigido, coproducido y montado por Pablo Iraburu y Raúl de la Fuente, responsable también de la fotografía y con música de Harkaitz Martínez de San Vicente; la coordinación entre la imagen y los músicos fue sobresaliente, dado que nos permitió disfrutar en la distancia y en el tiempo de otras personas que desde sus remotos lugares formaban parte de esta amalgama plástica, rítmica y melódica.

Cuando sonaron los primeros compases de un sitar y comenzaron las imágenes  de una mujer tocando ese instrumento, tradicionalmente masculino, mezclada con los sonidos de cualquier calle de la India, uno ya se predisponía a dejarse llevar, pero cuando además los músicos fueron poco a poco fusionándose con esa atmósfera auténtica, el resto de los sentidos hicieron realidad la declaración de principios de Oreka Tx, el deseo y la ilusión, y lo que auguraba por venir nos obligó a situarnos bien en nuestros asientos y prepararnos para disfrutar del viaje. "La india es el cauce de un río que despierta los sentidos" nos adelantan.

Este afán de viajes de la pareja de txalaparteros que conforman Oreka TX llevó a que uno de ellos, Igor, no estuviera físicamente en el escenario, por estar de viaje, pero estuvo presente de forma audiovisual. Y tocó, vaya si tocó.

El pueblo Sami

De la India a la Laponia se nos fue el tiempo en un instante y cuando menos lo esperamos nos despertó el sonido de una motosierra que nos introdujo en un cursillo intensivo de como construir una txalaparta de hielo. Y después, a crear con el hielo y sus sonoridades y recrearnos con las costumbres y sonrisas del Pueblo Sami, que a decir de Oreka: tiene un "País que no aparece en los mapas". La mezcolanza con la música Sami dejó acústicas especiales y sensaciones para nada frías, parece que el repetitivo sonido del arpa vocal tan usada en esas latitudes nórdicas estuviera abrigado por las mejores pieles de reno del país. El cálido y acogedor hielo de los Sami dio paso en directo al contundente encuentro con los ritmos a cuatro manos sobre un bidón. ¡uf, qué fuerza! Los graves, rotundos y persuasivos.

alboka                                                                                                                                           
Y de nuevo a la carretera hasta Marruecos, entre dunas y beduinos con quienes se hibridan en la pantalla y sobre el escenario y de aquí a los campos de refugiados saharauis, "donde un conflicto sordo y cruel, yace tras las dunas", a decir de Nomadak.  Los sugestivos sonidos de la  alboka y el ttun ttun, así como el uso de diferentes percusiones en función de la localización geográfica en cada momento ayudaban a dejarse llevar flotando en sus atmósferas.

     ttun ttun




Como nos muestran durante todo su éxodo etnográfico, Oreka Tx no son gentes que intenten imitar o apoderarse de los valores culturales de los pueblos que conocen y visitan, sino que aprovechan los recursos autóctonos para recrear juntos; así construyen una nueva txalaparta, en esta ocasión de piedra, y muestran todo el proceso. Un concierto en un campo de refugiados nos da paso a la combinación con el directo y para rematar, la cantante saharaui Aziza Brahim, primero a solas con su percusión y posteriormente con el grupo. Sensacional voz, fantástica contaminación, que diría nuestro querido Pedro Guerra.

Saruultugs Myagmarjav “Saruul

Adiós a los tórridos parajes "donde el desierto ha ido lejos en el amor al sol. Así se ha quemado". De nuevo los fríos y los hielos. Los cambios de paisajes visuales se entremezclan con los sonoros y.., un nuevo asombro: la interpretación de Saruultugs Myagmarjav “Saruul”, que acompañado solo de su Morin Khoor, un instrumento tradicional de cuerda y arco de Mongolia, nos dejó boquiabiertos con su canto armónico. Una expresión mística y animista de tradición oral a través de la que recrean los sonidos naturales los Pastores Tuva. El cantor produce dos tonos distintos simultáneamente. El primero es un bajo gutural, el segundo un agudo aflautado. Hipnotizante, cuidado, no te dejes llevar demasiado o nadie responde de donde puedas aparecer.

Tras vivenciar esta nueva experiencia musical, el grupo se funde con Saruul y nos acompaña hasta el final del viaje donde no se separan de nosotros sin regalarnos un algo más: A esta sinfonía de colores tonales, timbres, armonías y ritmos se unen para decirnos hasta siempre la voz y la presencia de Aziza Brahim, Mongolia, Sáhara, País Vasco y medio mundo más sonando en una preciosa canción de despedida que terminó de enamorar a un público entregado ya desde las primeras melodías de la noche. Y en las últimas imágenes y compases de esta interpretación, homenaje a Mikel Laboa, fallecido en 2008, considerado como el patriarca de la música vasca, que también unió su voz y su imagen a este enardecido final sumándose así a este maravilloso viaje, casi existencial.




El documental.

El documental Nomadak Tx fue proclamado segundo mejor documental de la historia del Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam (IDFA), conocido como el Cannes del mundo de la no ficción  y entre otros premios y distinciones ha conquistado el Premio del Público en el  New European Film Festival – Zinemastea, el Premio MAYSLES BROTHERS al Mejor Documental en el Festival de Cine de Belfast, el Premio por la Paz y la Cultura Robert & Margrit Mondavi Festival de Cine Napa Sonoma Wine Country (California) o el Premio al Mejor Sonido Alcances Muestra Cinematográfica del Atlántico de Cádiz.

Aurora Mateos cierra el ciclo




Letras de Teatro / Comentario de Norberto Rizzo




El pasado miércoles 3 de febrero a las 19:30h. en el Teatro Echegaray, llegó a su fin Letras de Teatro, Ciclo de Autores Teatrales Contemporáneos, actividad programada dentro del Festival de Teatro de Málaga.

En esta ocasión le tocó el turno a la dramaturga malagueña Aurora Mateos ser la encargado de ponerle punto y final a estas jornadas que se iniciaron el 11 de enero de la mano del autor Paco Mir, y por la cual pasaron también los dramaturgos Antonio Álamo y Laila Ripoll.

Esta segunda edición de Letras de Teatro ha contado, además de con la colaboración del Instituto Municipal del Libro, con el apoyo y confianza del Teatro Cervantes para sumarlo a sus actividades paralelas. De esta forma con idea y producción de la empresa malagueña Producciones Sin Ache Entertainment, Letras de Teatro ha conseguido afianzarse dentro de la agenda cultural malagueña y lograr la participación de un público que fue creciendo a la vez que avanzaba la programación. Por él no sólo han pasado autores de primera línea, sino que a su vez contó con la participación de los mejores actores malagueños para darles vida a los personajes escritos por los invitados. Así es el caso de Macarena Pérez, Josemi Rodríguez, Paco Inestrosa, Manolo Salas, Sergio Ocón, Elena Somodevilla, Lucía Alfaro, Pepa Zabala, Maite Serrano, Virginia Muñoz y David García.

Estos últimos, Muñoz y García, interpretaron a los dos personajes de la obra "El Suicidio del Ángel" que se leyó el pasado 3 de febrero. Con esta obra la autora malagueña Aurora Mateos compartió la última jornada del ciclo, haciéndonos participes a todos de cómo surge su obra, cuáles son sus secretos a la hora de escribir y cómo se abre camino una dramaturga que sale de Málaga al mundo.

La autora consideró que El Suicidio del Ángel es su propio Romeo y Julieta. “Todos los autores soñamos con tener una pareja como la de Verona para poder darnos el gusto de hablar sobre el amor, el encuentro y el desencuentro”.

Mateos no sabría decir si hay diferencias entre la escritura femenina y masculina, y lanzó la pregunta al público asistente abriendo a debate este y otros temas.

La autora destacó que su preocupación fundamental a la hora de escribir y encontrar su lugar en la dramaturgia como así también en la vida, viene de ser la única mujer de su familia que ha tenido la posibilidad desde incalculables antepasadas, en poder acceder a la alfabetización. Esto marca su obra y su forma de encarar la vida, según sus propias palabras.

Es una convencida de la escritura esquematizada y no abierta al poder de las musas. Necesita realizar un planteamiento previo a escribir. Sabiendo desde donde parte y a donde llega.

Aurora Mateos afincada actualmente en Londres, considera que sus logros son el resultado de un trabajo diario de esfuerzo, y ensayo/error. Y ésto lo explicó con una novela que le llevó escribirla tres años y a la cual no la considera lo suficientemente buena como para darla a conocer.

domingo, 7 de febrero de 2010

El sentido del teatro


Crítica de teatro / José Antonio Triguero
Fotos: Braojos
XXVII Festival de Teatro de Málaga






Lugar: Teatro Echegaray, viernes 5 de febrero de 2010
Obra: The Society
Compañía: Jo Strømgren’s Kompani
Actores: Stian Isaksen, Trond Fausa Aurvåg y Hallvard Holmen
Coreografía, escenografía y dirección: Jo Strømgren


"The society" es una obra de puro alarde teatral; en clave de clown postmoderno, propone un juego actoral que inicia discursos que se interrumpen para formar otros que se vuelven a disparar en retales temáticos que conforman una especie de paradoja discursiva. Durante una hora los bailes heteróclitos, un lenguaje truncado por ironías fonéticas y la intensidad interpretativa de sus tres actores derivan hacia lo bufonesco, lo contemporáneo o lo trágico en un sarao que admite la contradicción, la polivalencia y la doma de cualquier indicio de posicionamiento; cosa que sugiere tal vez que los antagonistas juegan al mismo juego y que tomarse en serio tanta diatriba moral y política no es más que caer en la trampa del sistema.


Lo más brillante de esta propuesta es la posibilidad de hacer innumerables lecturas sobre lo que están contando. Manejan el humor con precisión, la crítica la unen a un cierto concepto del sinsentido escénico y la sátira gira hacia el simple juego de los payasos de circo apoyados por un trabajo gestual demoledor y una danza "sui géneris" que pone la guinda a un pastel de indicios y ninguna certeza.






En el reino del café, una sola taza de té puede inculcar la persecución o la infiltración. La diferencia provoca el conflicto, pero hay que tener en cuenta que si se cambia el punto de vista puedes convertirte en víctima o en espía, en delator o en doble agente, según se mire. La ortodoxia puede decantarse hacia el abrazo pasivo de los valores del enemigo y la traición te puede convertir en héroe o villano. Se puede estar dentro estando fuera o al revés o al revés; y hasta puedes recibir un disparo de los que tú has defendido.


Los poetas hace tiempo que abandonaron el teatro y con ellos, se marchó el pensamiento asociativo. Los ensayistas y los doctos profesores ocuparon el lugar del poeta. Por eso es impensable ver una obra de teatro sin preguntarse qué me quieren decir. En artes plásticas aún hay zonas donde se puede disfrutar de la contemplación de un color, sin más. Existen cátedras de estética donde al alumno se le enseña a disfrutar de una obra al margen de prejuicios aprendidos. ¿Qué sentido tiene un amanecer en sí mismo? ¿O una tormenta? ¿Se puede contemplar el arte o el teatro de igual manera?






Jo Strømgren’s Kompani ha resuelto el tema de la dictadura del autor sobre los escenarios de una manera sencilla: convierte el texto en un juego de palabras sin sentido. Liberados de la atadura textual, presenciamos un espectáculo donde la profusión fonética es un elemento endiablado que confunde nuestra necesidad de saber qué me están diciendo.






sábado, 6 de febrero de 2010

Compañía Marie de Jongh: Un poco de amor.

Crítica de teatro / José Antonio Triguero
Programación para niños

Marie, una amigo y el bebé cantor

El pasado 31 de enero, la programación del Teatro Echegaray cambió de tercio con un espectáculo sensible e inteligente que sacudió la inteligencia y la sensibilidad de padres y niños. Se trata de la obra para marionetas y actores "¿Por qué lloras, Marie?" de la compañía Marie de Jongh. Una gran dramaturgia y una gran dirección de Jokin Oregi para los estupendos actores Ana Meabe y Javier Renobales y las marionetas precisas de Javi Tirado se unen para ofrecer una de las mejores obras para niños a las que he podido asistir. Tratando temas duros con gran delicadeza pero sin esconder nada al niño ni a los padres, han conseguido que los espectadores se identifiquen con lo que se cuenta, más allá de alardes técnicos o artísticos.

Se trata de una historia directa que se desarrolla en una guardería donde los responsables de ésta, el jefe y una empleada que tienen que cuidar a una niña conflictiva, probarán todo tipo de formas para mantener el orden y encauzar a la niña en la convivencia con los demás bebés. Nada les de resultado hasta que se dan cuenta de que a la niña le falta cariño, un cariño que uno de los bebés es el primero en brindar a Marie, que así se llama la nena.

La compañía Marie de Jongh toma su nombre de la suma del nombre de la protagonista de esta historia y el apellido de una heroína de la II Guerra Mundial que creó la Red Comète con la que salvó muchas vidas de aviadores del bando aliado. Los miembros de la compañía conocieron en persona a Andrèe de Jongh, que era su nombre completo. De nacionalidad belga, trabajó como enfermera en Bruselas y ayudó a evacuar soldados europeos a través de los Pirineos y trazó una ruta que enlazó París y Bayona hasta el País Vasco y desde allí hasta Gibraltar. Dedée, como se la conocía, luchó hasta que fue detenida por oficiales de la RAF y enviada a los campos de concentración de Ravensbrück y Matuthausen. La liberaron en 1945 y después de la guerra trabajó en hospitales de leprosos en el Congo y Etiopía.

Queda claro que la decisión de utilizar el nombre de una luchadora, habla de la intención de orientar su trabajo hacia lo comprometido. ¿Por qué lloras, Marie? es una obra para niños a partir de 5 años aunque tiene ingredientes suficientes para que el espectador adulto comparta un momento de disfrute y reflexión con el niño, cosa que esta obra es patente pues habla de la relación padres e hijos. Así que de esta guisa nos encontramos con un lenguaje adulto para niños, es decir que se le habla al niño como a un ser inteligente y no con condescendencia.

Un simple forillo con dos puertas, la de entrada y la del armario, en el centro una ventana con una persiana cerrada y dos sillas es la imagen del espectáculo, una imagen sobria y elemental para contar una historia que no necesita adornos. Nada se da por sabido, vas descubriendo lo que ocurre a medida que va pasando, no es un espectáculo previsible ni ilustrativo. Cuando aparecen las tres cunas, te comienzas a dar cuenta de que estamos en una guardería de bebés. Luego entra otra cuna diferente, más descuidada y oscura, una cuna que el jefe de la guardería pone aparte, con lo que los niños y los padres tienen claro que será la cuna de un bebé también diferente.

Al principio no llora ningún bebé, todo parece tranquilo, hasta que el último bebe que ha entrado muerde a la chica, a partir de ahí vamos descubriendo el caracter violento de Marie, destroza los peluches, ataca a sus cuidadores, practica el abordaje de las otras cunas, salta desde la suya, roba los juguetes y los rompe. En el primer abordaje Marie casi se cae, con una pierna en la otra cuna y otra en la suya que se va alejando, queda con las piernas abiertas; es una de las escenas más cómicas y que Marie resuelve con agilidad consiguiendo no caerse y volviendo a su cuna. Fue un momento que arrancó aplausos.

Y sin texto ni acciones mimadas, sólo onomatopeyas, pantomima clownesca y buena manipulación de muñecos hicieron falta para conmover desde la precisión. De repente todos lloran a la vez, el dueño de la guardería toca el cello y los calma. El juego de poner y quitar los chupetes de las cunas identificados con un sonido fue de gran ocurrencia y que termina descubriendo al bebé cantor; éste causó una agradable sorpresa en el público, ya que era la antítesis de Marie.

Los niños no dejaban de preguntar, acostumbrados a un teatro más previsible que lo da todo mascado. Y es que en espectáculos como éste la imaginación ha de trabajar.

Llega el momento de tomar el biberón, pero Marie expulsa la leche que impacta en la cara de su cuidadora. Los momentos en los que los bebés están solos son contundentes; en ellos Marie extorsiona a los otros bebés, como cuando le exige el sonajero al bebé cantor con un leve pero amenazante gesto de su mano. El no quiere dárselo, así que Marie se lanza al abordaje empujando su cuna hacia la del otro niño, salta, le trata de quitar el sonajero, le tira de la oreja y de la nariz pero el niño se defiende, se dan patadas, él le muerde en el culo y ésta se tira un sonoro pedo en su boca, cosa que él le devuelve. Ella retrocede a su cunita y se da por vencida.

Pero he aquí que comienzan a hacerse amigos, juegan a escupir lejos y él le da un besito. Ella no sabe cómo reaccionar pero le devuelve el beso, está contenta, bailan los dos en la cuna de Marie pero... llega la cuidadora que malinterpreta la situación, lo coge a él y lo devuelve a su cuna, aunque a la cuidadora le extraña que el sonajero aún esté en la cunita del bebe cantor, Marie se acurruca en la suya después de poner el muñeco que había robado fuera de la cuna para que fuera devuelto a su, ahora, amigo.

Suena el timbre, los padres vienen a recoger a sus hijos, todos salen menos Marie: nadie ha venido a buscarla. El cuidador le hace carantoñas, ella le escupe, él da un tropiezo y se cae, Marie intenta ayudarle, él se levanta y la coge en brazos, se hacen caricias mutuamente. Por fin suena un timbre impaciente, son los padres de Marie. Ella llora, no se quiere ir porque allí le han dado cariño. Y el cuidador, un hombre exigente y hosco queda tocado también ¿será porque a él también le falta cariño? La cunita sale por la puerta entre el llanto desesperado de Marie. En este punto la escena conmueve, es triste, pero a la cuidadora se le ocurre una idea. APAGÓN.

Cuando vuelve la luz nos encontramos en la casa de Marie, la cuna está allí y ella sigue llorando. El padre se desespera con ella, empuja la cuna, está agresivo, de los nervios, se mete tapones en los oídos para no escucharla y se marcha dejándola sola mientas ella no deja de llorar. Pero... por la ventana entran sus cuidadores, la empleada la coge en brazos y él toca el chelo, Marie está contenta.

viernes, 5 de febrero de 2010

Conclusiones contemporáneas


Valoración de
Pedro Barrientos

16 Ciclo de Música Contemporánea en el Teatro Cánovas


Quiero aportar mis últimas reflexiones después de escribir cinco entregas dedicadas a comentar algunos de los conciertos celebrados con motivo del 16º Ciclo de Música Contemporánea de Málaga en la sala Cánovas.

No me ha dado tiempo a asimilar ni a ver el alcance real de la gran responsabilidad que requiere esta tarea, aunque esa responsabilidad está asumida desde que decidiera hacerlo con todas las consecuencias.

He de ser coherente con mi propia visión, trayectoria personal y el enfoque que he querido ofrecer en mis anteriores escritos. Bien es verdad que he desatado alguna duda ofreciendo una perspectiva que se presenta algo insinuante sin determinar elementos tangibles, o dando vueltas alrededor de no se sabe qué .

No pensé nunca que debiera regirme por elementos totalmente razonables cuando de lo que estábamos hablando era de ARTE, ya lo advertí en las primeras frases del primer escrito. Sabía de lo que quería hablar y ésto no se ajustaba a medidas; aparte, en las medidas, siempre tiendo a pasarme.

Yo no me he sentido un simple espectador, por eso me he permitido sugerir algunas imaginaciones que no todos interpretan ni a todos interesan. Lo he querido así.

La música está cargada de mensajes. Es justo decir que cada cual traduce con su codicia lo que quiere traducir o le interesa o le imponen.

Es evidente que nada tiene que ver el pensamiento musical de Johann Sebastian Bach, Richard Wagner, Luigi Nono o Tomás Marco Aragón, aunque les una la tradición. La música para cada uno de ellos se mueve en una escala de valores diferentes, desde los parámetros matemáticos hasta la sublimación de Dios o elementos esotéricos. Para mi es también diferente, como para ti. La riqueza es abundancia.

Si yo pensara que no tengo nada que aportar, no hubiera aceptado dar mis impresiones públicamente. Sinceramente creo que mi aportación es subjetiva, no es clara ni puede serlo, también lo dejaba dicho cuando apuntaba a la creencia de una especie de revolución individual que se cocía en las profundidades y que todavía no está resuelta.

No puedo ser concreto porque la concreción está muy lejos de la imaginación.

No hay más que establecer conexiones que impliquen a las diferentes disciplinas artísticas para determinar que el ARTE irrevocablemente es algo que no cabe en la razón de los pobres mortales. También lo expresaba cuando hacía pública mi creencia de que lo que hacemos es solo extraer del catálogo infinito un modelo con vida propia y autosuficiente, pensamiento que curiosamente tenía coincidencias con algunas impresiones del maestro García Abril.

Nunca he tenido la tentación de pontificar, ya pontifican algunas circunstancias bastante. Tampoco pretendo aclarar u ofrecer luz sobre lo ya dicho, dicho está con su matiz opaco, no es mi especialidad el aclarado.

Cuando me he sentado a escuchar cada concierto, la que se veía afectada era mi propia sed, la del combatiente en su propia guerra, y así hablé de mi animal insaciado devorador y lo que repetía incesantemente.

Esa tendencia a la racionalización necesita reajustes. Imagínense ustedes que si fuéramos elevados no necesitaríamos la razón, la tendríamos.

No quiero decir ni una palabra más sobre mis conclusiones.

Quiero advertirles por ultimo, que si alguna otra vez osan leer lo que escribo, poseo un virus que cursa a través de la palabra con indiferencia, incomprensión, curiosidad y que a veces nubla la vista proporcionando grandes dolores de cabeza.

Advertidos están y no pienso curarme.


Diego Santos en el Municipal

Diego Santos
Museum in the mirror
Del 18 de Diciembre de 2009 hasta el 7 de febrero de 2010 en el Museo del Patrimonio Municipal



José Manuel López Gaona y Diego Santos en el Museo

Crítica de Arte
José Manuel López Gaona

A la historia se pasa por valiente, no por inteligente. Puede sonar al grito de un suicida patriótico antes de saltar de las trincheras para que le descerrajen 3 tiros. Esa es la primera impresión que tuve de la exposición que comento: hay más valentía que inteligencia… pero cuando me la explicó el propio Diego, vi la inteligencia de su propuesta.

El pintor se apropia de estilos muy diversos, se diría que su pasión se tiene que hacer tangible, y por ello pinta su tributo a Picasso, Matisse, Gris, Modigliani… y no se cuantas cosas más. Posee una capacidad para mover la sensibilidad de los demás hasta llegar a sus sentimientos, que resulta más fácil de sentir que de contar. (Yo también me he apropiado de sus frases). Pero no me creo capacitado para hacer una crítica artística vehiculando sus influencias con su obra. Si me interesa su concepto del RELAX. Me gustaría profundizar en él.

Hay un run run en la calle que nos habla de la Málaga del 2016 como capital europea de la cultura. Para ello se supone que la ciudad debe contener un patrimonio artístico de importancia. ¿Qué puede significar esto? ¿Qué tengamos un barrio judío bien conservado y bellísimo como el de Córdoba, o una zona monumental como Cáceres? Deberíamos competir por la senda que propone Diego Santos: Málaga tiene un patrimonio histórico artístico de ciudad moderna, cosmopolita, abierta. Y la tiene porque muchos malagueños viajan y viajaron en su época de formación y ahora, tal vez, por puro turismo. Le debemos a la Costa del Sol parte de nuestra identidad. Somos una ciudad abierta a muchas influencias.

Diego nos propone un concepto certero: el relax; y nos propone un museo donde contemplarlo; quizás esa sea la causa del título de la exposición: museo en el espejo. ¿Dónde mirarnos para ver nuestra identidad? En el programa de la exposición nos apunta Tecla Lumbreras algo que me parece interesante: en el 84 Diego expuso unos troncos pintados que encontró en las playas del bajoncillo, con el titulo BAJONCILLO/TÓTEMS PARA UNA PLAYA. Pues bien, esa creo que es la gran aportación a nuestra conciencia colectiva como ciudad y su magnifico patrimonio cultural. Todos los artistas que han ido dejando su impronta durante más de 60 años en los kilómetros de costa de nuestra provincia, desde el Hotel Pez Espada hasta los diseños de distintas gasolineras que poblaban y –ahora menos con la maldita franquicia- pueblan la N340. Todo ese quehacer se convierte en arte en los ojos de Diego de la misma manera que Marcel Duchamp puso el rotulo de arte a aquellos objetos considerados bajo el prisma de artístico. Si un retrete está en un museo es porque es una obra de arte. ¿No? Y es que en Diego hay mucho de DADA en el sentido de repensar lo artístico y lo que no es artístico.

Visto desde el cristal coloreado de Diego Santos, las visitas que nos hicieron Jean Cocteau –dicen que hay algunas mansiones en la costa decoradas por él y que se conservan aún- y otros personajes de interés, dotan a Málaga de un valor artístico substancial.

Viene a mi recuerdo al capilla de los Médicis en Florencia, realizada por Miguel Ángel. Podríamos decir que es uno de los interiores más bellos y artísticos diseñado por humano. El patrimonio artístico más rico de Málaga tiene que ver con la arquitectura y los interiores más recientes. No todo es la catedral. Lo bello deviene de esa sensibilidad por lo que fluye, por lo que pasa por nuestra vida. Y por nuestra vida ha pasado para quedarse toda la Costa del Sol y la vida que en ella se ha generado. Diría que el concepto del Relax es una idea bien ejecutada que espero que tenga pronto su museo.

Mucha Málaga es lo que hay en la obra de Diego Santos, abierto y con influencias reconocidas y confesables. Nos muestra sus colecciones y sus obras. Su educación estética es de los 70 en Málaga y a ello apela en todo momento: sus Giacometti, sus Matisse, pero sobre todo, sus maravillosos Chagal. Y al lado, sus inspiraciones, casi calcos. Pinturas que reproducen el estilo del artista del que se apropia.

jueves, 4 de febrero de 2010

Noruegos en el Festival de Málaga

La ‘troupe’ noruega Jo Strømgren Kompani acerca a Málaga el humor y el horror de The society.

El XXVII Festival de Teatro recibe mañana viernes y el sábado en el Echegaray una obra sostenida por la danza y el lenguaje absurdo de tres actores.




Combinando con ingenio humor, absurdo y horror, y a través de un lenguaje sin sentido, se presenta la ‘troupe’ noruega Jo Strømgren Kompani en Málaga. La cita, en el Teatro Echegaray mañana viernes y el sábado 6 de febrero (21.00 y 20.00 horas), permitirá ver dentro de la programación del XXVII Festival de Teatro a una de las compañías europeas de vanguardia más originales y respetadas. En The society, tres actores, Stian Isaksen, Trond Fausa Aurvåg y Hallvard Holmen, reproducen en el escenario la reunión de una sociedad centroeuropea de bebedores de café empedernidos cuya armonía se ve turbada por un horrible incidente, el descubrimiento de una bolsita de té. El hecho de que los actores y el director sean noruegos no es inconveniente para la comprensión del espectáculo: “Ni los actores mismos saben lo que están diciendo en el escenario, así que no se preocupen”, proclama el director.

Con la exposición absurda de un conflicto aislado entre bebedores de café y té (¿hasta dónde están dispuestos a llegar para descubrir al traidor y llevarlo ante los tribunales por su acto perverso y antipatriótico?), The Society escudriña en el comportamiento de la sociedad contemporánea ante situaciones de alcance global. En estos tiempos turbulentos, el ciudadano medio suele estar más tentado por aceptar la tortura, la represión de las minorías y otros actos violentos antes que por restaurar el orden y evitar una contienda entre civilizaciones. Con ello, la Jo Strømgren Kompani aborda temas potencialmente difíciles de discutir y, más aún, de reflejar en el teatro.

La compañía, fundada en 1998 en Bergen, Noruega, y una de las figuras del teatro independiente escandinavo, está especializada en la creación de espectáculos basados en textos abstractos. Aparte de la especialización en textos sin sentido, el estilo de Jo Strømgren Kompani está caracterizado por una peculiar mezcla de danza y teatro, con guiñoles, película y música en directo añadidos. En The society, con coreografía, escenografía y dirección de su cabeza visible, Jo Strømgren, la compañía combina parodia y tragedia con movimientos de danza y toques de comedia “dignos de Peter Sellers”, según ha dicho la crítica internacional.

Títeres en la Sala Gades

El próximo domingo 7 de febrero a las 12.00 horas vuelven los títeres a la Sala Gades con la compañía A LA SOMBRITA y la obra El Patito Feo adaptada por José Diego Ramírez y dirigida por Alberto Alfaro.




"El Patito Feo" es el quinto espectáculo de la compañía A la sombrita, basado en la obra de Hans Christian Andersen; nos cuenta la historia de un cisne que nace accidentalmente en un nido equivocado, es rechazado y acaba en el exilio. Su viaje se convierte en un camino de aprendizaje hasta que descubre que no es un pato sino un bello cisne. Es un alegato de la diferencia como algo beneficioso que nos ayuda a ver el futuro con más ilusión.

La obra está Coproducida con la Feria de Teatro en el Sur y con la colaboración de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, está dirigida a niños de más de 3 años y tiene una duración de 50 minutos. A la sombrita es una compañia sevillana creada en el año 2000 por José Diego Ramírez que hasta entonces era iluminador y maquinista; está especializada en sombras y teatro de títeres y goza de proyección internacional. También cuenta con la Sala Pocas Luces que se inauguró el año pasado en Écija, Sevilla y en la que se organizó la I Muestra Internacional de Titiriteros Solistas "Ciudad del Sol"

miércoles, 3 de febrero de 2010

Marruecos invitado de la MUDA 2010

MARRUECOS estará en la MUDA 2010 (Málaga del 23 al 25 de febrero)

Anania en Marrakech. Fotos de Alexei Issacovitch.

La Muestra de Danza de Andalucía se intenacionaliza con programadores procedentes de Francia, Holanda y Marruecos


Por Alexei Issacovitch.

«A pesar del interés y la curiosidad que suscita la danza contemporánea en Marruecos. A pesar de la proyección de nuestros coreógrafos a escala internacional (África, Latinoamérica, Europa...), acusamos la supresión del exiguo recurso que hasta ahora se otorgaba a la danza contemporánea en nuestro país. Efectivamente, proseguimos nuestro camino sin espacios para la danza, sin ayudas a la creación, ni a la difusión, ni a la formación»
Taoufiq

Con estas palabras lacónicas Taoufiq, director del Festival de Danza Contemporánea de Marrakech, empezaba su presentación en los programas de mano de la 5a edición que ha tenido lugar del 23 al 30 de enero pasado.

La programación en cambio presentaba una altura considerable cualitativamente, aunque con una presencia mayoritaria de artistas franceses.

Figuras de la danza como Claude Brumachon, Dominique Boivin o Fattoumi Lamoureux, compartían cartel con artistas emergentes de Marrakech, Casablanca o Rabat.

Entre los artistas españoles invitados, Fernando Martín que trabaja en Bruselas con su Cía Fuepalbar, y Pep Ramis y María Muñoz que trabajan en Gerona con su Cía Malpelo, han presentado sendas propuestas muy apreciadas por el público asistente.

Completaban el panel de artistas emergentes, algunos provenientes de Túnez, Noruega, Suecia, Méjico o Portugal.

Si bien es verdad que la organización y las actividades paralelas sufren lagunas por la falta de reconocimiento local, el colectivo ANANIA que dirigen los tres coreógrafos Taoufiq, Bouchra y Saïd formados principalmente en Francia, no descansa y pretende sacar adelante la manifestación que algunos medios, califican de elitista por el alto nivel de sus propuestas en desfase con el ciudadano.

El colectivo de artistas de la danza contemporánea de Marruecos, ANANIA, estará presente en la MUDA 2010, que se celebrará en el Teatro Cánovas y otros espacios de la capital malagueña, para poder llevar a cabo proyectos de colaboración e intercambio entre los dos países.

Es una asignatura pendiente que tiende a ser superada, la de cooperar conjuntamente por actividades y problemáticas comunes al arte coreográfico de las dos orillas.



martes, 2 de febrero de 2010

El Echegaray para niños

Crónica de José Antonio Triguero

 Gradas del Echegaray. Foto: Jesús Solo de Zaldívar.

El blog "mi yo espectador" es la publicación embrión de un proyecto más completo que el tiempo irá moldeando. Por ahora cubrimos el Teatro Cánovas, la sala Gades, el Teatro Cervantes y el Teatro Echegaray, no podemos con más por ahora. Y eso que son muchos los colaboradores que se han ido uniendo desinteresadamente. En el punto de mira tenemos la sala Eventual, la sala Vivero, el Ateneo, Ollerías, el Auditorio de Diputación y el Teatro Alameda. Es imprescindible más gente que quiera participar del proyecto, para abarcar más.

lunes, 1 de febrero de 2010

Un Pirandello sin redondear

Crítica de teatro / Maite Serrano
XXVII Festival de Teatro de Málaga


Lugar: Teatro Cervantes, 29 de enero de 2010
Obra: Tantas Voces de Luigi Pirandello
Productora: Andrea D'Odorico
Actores: Fidel Almansa, Jorge Calvo, Lola Casamayor, Lara Grube, José Luis Patiño, Juan Ribó y Antonio Zabálburu.
Dramaturgia Juan C. Plaza-Asperilla
Dirección: Natalia Menéndez

Cuando se abrió el telón del Teatro Cervantes, el elenco al completo nos ofreció un atractivo posado fotográfico; ésto se repitió varias veces entre movimientos sincronizados para pasar de una foto a la otra. Este comienzo resultó bello y pulcro después de lo cuál asistimos a una nueva coreografía de los 3 personajes, la hija, el padre y la madre del primer cuento, "La casa de Granella" . Los bancos alineados daban la sensación de una escuela con la mesa de la maestra o el maestro, ya que de momento solo estaban los tres miembros de la familia subiendo y bajando por entre los bancos.

Todo parecía indicar que íbamos a asistir a una representación de teatro contemporáneo hasta que sale el abogado y los personajes empiezan hablar y la ilusión se desvanece. Estamos en el despacho del abogado. Los diláogos realistas se mezclan con movimientos, muy  bien sincronizados, fuera del tono de las palabras.

El cambio escenográfico lo realizan los propios actores y actrices y ejecutan una coreografía de manos escondidos detrás de los bancos que nos insinúa el misterio de la casa de los espíritus.

Una casa de muñecas quiso emular la casa del propietario pero tal y como sé utilizó no resultó nada convincente más bien algo farragoso. Para plasmar el pánico hacia lo sobrenatural que sentía el Sr. Granella con incluir en la propuesta el teatro de objetos nos hubiera bastado. La última escena bien armada  nos desvela el secreto de los espíritus con un  efecto y final sorpresivo.

El segundo cuento "El hombre de la flor en la boca" es casi un monólogo del actor con mayúsculas José Luis Patiño. Pirandello nos acerca al miedo a la muerte, a las ganas de vivir, a la desesperación y el odio del protagonista  hacia la compasión simbiótica y enfermiza de su esposa, la misteriosa mujer de negro, siempre vigilante y silenciosa como la propia muerte. 

"Limones de Sicilia", el tercer cuento, narra el encuentro o más bien desencuentro de un músico de una banda municipal con la que fue pero ya no es su prometida. Esta mujer convertida en una diva de la ópera que lleva una vida de lujo y fiestas, es cortejada por un sin fin de pretendientes y violentada por el supuesto prometido que un día la descubrió como cantante y la ayudó a hacer carrera. La pieza está muy bien interpretada por el conjunto coral y por el protagonista Antonio Zabálburu. Solo me resulto extraño que hubiera vino para beber y no dispusieran de comida para comer.

En el penúltimo cuento, "El certificado", José L. Patiño vuelve a encarnar magníficamente, en éste caso, al gafe. Al verlo actuar  me vino a la memoria algún personaje de Valle Inclán.

"Alguien ha muerto en el hotel" cierra el montaje de Natalía Menéndez sobre cinco cuentos de Luigi Pirandello. Una puesta en escena contradictoria ya que a la belleza de una escenografía con muchos zapatos colocados a lo largo de una alfombra listos para ser limpiados por los empleados del hotel, se suman a unas puertas imaginarías con la consabida interpretación en clave de mimo que me pareció inapropiada ante una propuesta donde primaban las acciones físicas: colocar, recoger y limpiar más de 20 pares de zapatos.

La realización del vestuario a cargo de Cornejo resultó admirable, aunque también fue contradictorio que los figurantes de "La casa de Granella" que representaban una clase popular, llevaran zapatos de clase acomodada. Quizás una paradoja de estilo que no hacía más que chirriar.

La escenografía de Andrea D`Odorico tuvo momentos mágicos y en general, bien resueltos.

Al-Hambra de Tomás Marco, final deseado

Clausura del Ciclo

Crítica de música/ Miguel Angel Barba


La Filarmónica

Lugar: Teatro Cánovas, Viernes 29 de enero de 2010.
Intérpretes: Orquesta Filarmónica con los Hermanos del Valle.


El 9º concierto supuso la clausura de este Ciclo 2010 en el Teatro Cánovas. Para la ocasión, la Orquesta Filarmónica de Málaga bajo la batuta de Nacho de Paz, un director joven pero avezado en estas lides y con un gran bagaje en las vanguardias.

Para este cierre la Filarmónica de Málaga nos preparó un variado repertorio ilustrativo de diferentes concepciones de lo contemporáneo. Como comentaré posteriormente, sería mejor haber dejado para el final la obra de Tomás Marco, autor a quien se dedicaba este año el ciclo; aún así, es cierto que asistimos a un interesante recorrido que nos transportó desde una curiosa partitura de Igor Stravinsky, basada en Madrigales de Carlo Gesualdo, compositor y músico renacentista, hasta otra curiosa obra del alemán Wolfgang Rihm, cercana al minimalismo y la simplicidad, desarrollada toda ella sobre una sola nota, fa sostenido, y sustentada en los más graves y estridentes sonidos de los metales y que llevaba hasta al límite a la flauta travesera en una parte en la que daba la sensación de que el interprete de dicho instrumento sostenía la nota hasta lo inverosímil; de hecho más de uno nos preguntábamos si la partitura dejaba algún espacio para respirar. Antes de este final recorrimos la excelsa Palacios de Al-Hambra de Tomás Marco y la odisea cuasi espacial de Iannis Xenaquis.

Del primero de los autores, qué decir que pueda resultar novedoso de Stravinsky. Pues sí, aún siendo la obra menos contemporánea de la noche, la más “romántica” a decir de nuestro amigo colaborador López Gaona, la más clásico a decir de muchos y un poco “fuera de la órbita de este tipo de festivales” a decir de otros, resultó una curiosa intrusión en la obra de Carlo Gesualdo, entre cuyas partituras renacentistas: música sacra, madrigales, canciones... fisgonea, escarba y reinterpreta hasta acercarnos a esta buena muestra de fascinación por un autor y una vida. Stravinsky siempre sorprende, emociona y se agradece.

La siguiente media hora  fue impresionante. Palacios de Al-Hambra de Tomás Marco, de 1999, ha sido -y no es solo mi opinión ya que en el descanso tuvimos ocasión de compartirla con otras personas, algunas habituales y fijas con abono-  de lo mejor que ha sonado en este ciclo. ¡Lo que daría por oírla en la misma construcción nazarí o mejor en sus jardines!

Como antes comentaba - y no era solo una apreciación mía- esta obra debería haber cerrado el ciclo y la noche. Si la mayoría de las personas asistentes sintieron como yo que Tomás Marco, la Orquesta y Nacho de Paz nos llevaron y trajeron durante todo ese tiempo de un espacio a otro, de un tiempo a otro, estarán de acuerdo conmigo en que nos hubiera gustado llevarnos esas sensaciones para casa, sin mediar otras distintas aportadas por las siguientes obras.

Iniciarse con la percepción de atmósferas urbanas, estridencias, arritmias y disonancias, que a través de sus potenciales sensitivos nos amerizaban en pasajes de una delicadeza exquisita. Introducirse en un espacio donde parece que pequeños retazos de partituras, llovidas entre los pentagramas de la obra nos evocaban carrillones, donde las percusiones van marcando y desmarcando el tempo. Premonitoriamente la celesta y los pianos percusionando hasta acercarnos a espacios en los que las flautas y el arpa nos sumergían en atmósferas de cuentos de la Alhambra para volver a resurgir como del fondo de las fuentes del Generalife en una eyaculación sonora. Y, después de la tempestad, vuelve la calma, o eso nos creíamos. Pero nos vemos quizá, en la sala de los Mocárabes o traspuestos por arte de cuerdas y pianos al Peinador de la Reina. Un juego arquitectónico con nuestras sensaciones: a veces cúbico, a veces circular. Piedra y agua.

De nuevo otra huella perversa de atmósfera urbana. ¿He sido yo o me ha sonado a claxon? Otra vez ¿estamos quizá ahora en la calle...? Otro claxon.  Probablemente junto al río Darro. ¿A qué juegan los metales?

Marco juega con nosotros de modo inmisericorde. Como en una montaña rusa nos iza hasta lo más alto, parece que tocamos el Veleta, mira el Mulhacén.... y de pronto nos desploma.

El director Nacho Paz

Tras un varapalo que dura unas décimas de segundo, la tormenta, la lluvia... pero no es Tomás Marco y su multisensorial partitura que, a modo de guiá turística musical nos transportó a la época de Irving y nos hizo viajar constantemente y sin descanso al pasado y al futuro, sin solución de continuidad;  no fue la fantástica interpretación de la Orquesta Filarmónica de Málaga; no es la frescura y fuerza de los hermanos Del Valle a los pianos, su precisión, riesgo y virtuosismo; no fue la audaz y luminosa dirección de Nacho de Paz, expresivo, con una fuerza incontenible pero a su vez con una pianísima sensibilidad cuando se tercia; fue y es la tormenta de aplausos. De haber sido el final, el Cánovas se cae. Era un ciclo dedicado a Tomás Marco y la gente teníamos ganas de aplaudirle.

Aunque pareció que hubo momentos en que el reducido espacio del escenario del Cánovas produjo algún incomodo a determinados instrumentos de la orquesta, lo cual podía entreverse en las posturas y ánimos de algunas partes de la misma: arpa y tuba muy cerca, poco espacio entre los dos pianos y el resto de la orquesta que ocupaba su lugar  tras de ellos, el público no veíamos a un grupo músicos ni a las percusiones,  realmente  la orquesta estuvo soberbia.

Tras este momento álgido, el descanso, los cambios de escenario. Repito que la obra se merecía ser el final y marcharnos con su estela. Después vinieron otros elementos que, si bien no la borrarían, si la ocultarían un poco.

Los hermanos Del Valle

A punto de empezar la segunda parte, los hermanos Del Valle ya cambiados y desprovistos de sus atuendos de andar por el escenario, nos hacen entender su forma de tocar e interpretar: ellos son así, frescos, jóvenes, con desparpajo... Se sientan se levantan, saludan aquí y allá. En realidad tocan como son y son como tocan.

Tras el descanso, un acercamiento a la ciencia: la física aplicada y la matemática; las notas que entran de manera imposible, los cálculos, la ecuaciones. Parecía que la partitura había sido trabajada con una calculadora, los glisados ascendentes y descendentes, los metales monotonales, las fuerzas centrífugas y a continuación enfrentadas, las centrípetas y el público, en medio, temiendo salir despedidos en cualquier requiebro de unas trazas de sonidos cósmicos que evocan una odisea espacial reconocida. De pronto, nos cambia la ubicación y nos traslada a una zona lacustre en la que nos parece oír los sonidos familiares de estas: fochas que son fagots y oboes, metales que son anátidas y como final la tuba remedando al avetoro. Del espacio y el macrocosmos al microespacio de un lago cualquiera.

Y para acabar la noche In-Schrift, un conglomerado de sonidos ultragraves, metales desgarrados y, a veces, sordos que, interpretados a lo largo de 20 minutos en la misma nota parecía pretender sorprendernos constantemente, pero parece que solo funcionó al inicio de la obra, una obra que prescindió de violines y violas para trabajar solo las cuerdas graves. Tras un crescendo de cuatro percusiones muy interesante se produjo una sonoridad tan estridente que, a decir de bastantes, llegó a resultar desagradable al oído y produjo un repullo en algunas personas. 

La prolongación del aplauso final  parecía más dirigido al director y a su energía y personalidad en la dirección y al buen hacer de la orquesta que a esta última obra.




Lo dicho, el mejor final hubiese sido con Tomás Marco.